Creo que el Capítulo 13 de la ley de bancarrotas sería beneficioso para la ciudad de Miami, con él solucionaría todos sus problemas de liquidez y hasta podría enviar a sus comisionados al Bascom Palmer, a Beraja u a otro instiuto del cuidado de la vista para resolver sus problemas de la retina.
No hace mucho alguinen descubrió en un parque del condado una gran flotilla de vehículos nuevos que desde hacía varios años reposaban en ese lugar. Al preguntarse a miembros de la Comisión, dijeron que no habían visto nada y que desconocían eso. Un tiempo después, cuando se inauguró el estadio de los Marlins, surgió el problema de los parqueos, y con el problema, la pregunta: ¿quién pagará por ellos? Y una vez más, nadie sabía.
El gran salario de los comisionados, las pensiones de retiro, el numeroso grupo de empleados, las asignaciones de gastos incluyendo gasolina y carro hacen de esta ciudad un elefante dentro de una cristalería y el pueblo rehén de los impuestos, y no crean en propaganda porque el mal no está en el alcalde, sino en la enorme burocracia que asfixia a la ciudad, que parece de corcho porque no se hunde.
Luis Cepero Aday
Miami





























Mi Yahoo