Un mes después que el Ministerio de Salud Pública de Cuba reconoció la aparición de un brote de cólera en el oriente de la isla y dijo que la crisis sanitaria estaba controlada, las cifras sobre la enfermedad siguieron creciendo. El total de casos confirmados aumentó a 237 y al menos 10,410 personas han sido atendidas por vómitos y diarreas, según cifras oficiales.
El gobierno cubano sólo ha hecho dos comentarios sobre la enfermedad, ambos publicados en el diario oficial Granma. El primero ocurrió el 3 de julio. Confirmó tres muertes y 53 casos. La segunda declaración, fechada el 13 de julio, admitió que se diagnosticaron casos aislados en otras regiones del país, aunque aseguró que se trataba de personas que se enfermaron en el municipio de Manzanillo, el principal foco de emergencia.
Las medidas tomadas han posibilitado que el brote epidémico de transmisión hídrica se encuentre disminuyendo, sin evidencia de propagación de la enfermedad por alimentos u otra vía, añadió el comunicado.
Fuentes de la disidencia consultadas por El Nuevo Herald manifestaron el viernes que la situación continúa agravándose y temen que la epidemia despunte en ciudades como Santiago de Cuba, La Habana y Camagüey.
Es preocupante, esto no se sabe dónde va a parar, dijo la economista opositora Martha Beatriz Roque, portavoz de la ilegal Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, radicada en La Habana.
Roque explicó que el gobierno sigue manipulando la información y el verdadero impacto del cólera en la provincia suroriental de Granma. En ese sentido dijo que la enfermedad ya no sólo se transmite por consumo de agua contaminada sino también por contacto personal.
Hoy, por ejemplo, colocaron en todas las tiendas de Manzanillo fuentes de hipoclorito de sodio para que la gente se enjuague las manos antes de entrar, precisó Roque. El desarrollo de la enfermedad se ha convertido en algo más grave porque el contacto por persona se ha incorporado.
Las autoridades sanitarias han prohibido el uso de pozos de agua. Los médicos visitan comunidades y viviendas para verificar el cumplimiento de las medidas. Estaciones de radio local realizan llamados a la población a hervir el agua, cocinar bien los alimentos y lavarse las manos constantemente.
Sin embargo, las autoridades de Manzanillo detectaron recientemente un foco de infección de cólera en un importante canal que desemboca en aguas abiertas donde decenas de pescadores realizan sus faenas diariamente.
En este punto donde se concentran las 67 embarcaciones de hombres y mujeres que se dedican a la pesca privada, desde hace algunos días se emprende una intensa campaña de higienización, según un informe de Radio Granma, emisora oficial en Manzanillo. Las muestras extraídas del agua arrojaron resultados positivos de infestación por cólera.
El origen de la crisis de cólera en la isla no ha sido esclarecido. Una hipótesis sobre la emergencia sanitaria no descarta la posibilidad que ésta haya sido provocada por un contagio entre el grupo de voluntarios, médicos y asistentes que prestaron servicios humanitarios en Haití.






























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