Política y Orgullo Etnico
Candidatos del Tea Party pierden intensidad en 2012
ABCNews, Julio 27
Un aspecto fundamental en la función de un columnista de opinión es seleccionar tópicos que informen y eduquen a los lectores en lo que afecta la vida de la sociedad en que vivimos. Esto abarca los ámbitos locales, nacionales e internacionales. Pero, de vez en cuando, la selección se reduce a una simple manifestación de orgullo étnico. Ese es el caso de esta columna.
Desde hace varias semanas, aun cuando la prensa local apenas lo ha reportado, el estado de Texas ha estado dedicado a un interesante debate político en el ámbito del Partido Republicano. A principios del año pasado, la senadora Kay Bailey Hutchinson, Republicana, anunció que no aspiraría a re-elección en Noviembre 2012. La primera reacción entre los líderes de su partido fue que el sucesor lógico sería el vicegobernador del estado, David Dewhurst, un político popular, con amplios recursos y deseoso de aspirar al Senado. Dewhurst contaba con el respaldo automático de los líderes de su partido, del establishment Republicano. Pero, de pronto, algo inesperado ocurrió, el ex Solicitor General de Texas, el abogado del gobierno estatal, anunció su aspiración al escaño senatorial. Este aspirante no podía contar con el respaldo de los líderes de su partido, que ya tenían su candidato en Dewhurst, pero trajo consigo el respaldo del ala más conservadora del partido encabezada por los partidarios del Tea Party además de un record académico-profesional extremadamente impresionante. Y aquí comienza la parte de orgullo étnico: este aspirante se llama Rafael E. Cruz, le dicen Ted, y es Cubano.
Pero sus credenciales van mucho más allá. Ted Cruz, hijo de padre Cubano y madre norteamericana nació en Diciembre 22, 1970, y tiene ahora 41 años de edad. Hizo escuela secundaria en Faith West Academy, en Katy, Texas y se graduó en Second Baptist High School, en Houston.
Ted obtuvo su Bachelor of Arts en la Universidad de Princeton y su Doctorado en Derecho, magna cum laude, en Harvard Law School. Fue el editor principal del Harvard Law Review, editor ejecutivo del Harvard Journal of Law and Public Policy y el editor fundador del Harvard Latino Law Review.
Cruz trabajó como asistente (law clerk) del entonces Magistrado-Jefe de la Corte Suprema William Rehnquist. Esto lo hace el primer hispano en trabajar como law clerk para un magistrado-jefe de la Corte Suprema de Estados Unidos. Cruz ha escrito más de 80 resúmenes legales (briefs) para la Corte Suprema y ha presentado 43 argumentos orales incluyendo nueve ante la Corte Suprema.
En el famoso caso District of Columbia vs Heller , Cruz organizó una coalición de 31 estados en defensa del principio que la Segunda Enmienda a la Constitución de Estados Unidos garantiza el derecho del individuo a poseer y portar armas. Además de su victoria en Heller, Cruz defendió exitosamente el monumento a los Diez Mandamientos en el capitolio de Texas y el recitar la Promesa de Lealtad (Pledge of Allegiance) en las escuelas públicas.
El triunfo de Cruz en las primarias de Texas no es garantía de triunfo en Noviembre, pero ningún observador serio del ámbito político en Texas apostaría contra Cruz. Su trayectoria hasta ahora de ganar con el respaldo del ala derecha de su partido y no del establishment republicano sigue la trayectoria de Indiana, donde el Tesorero estatal Richard Mourdock, otro conservador constitucionsl, derrotó en primarias al Senador Richard Lugar, un Republicano moderado y de Nebraska, donde la candidata Debra Fischer, favorecida por el Tea Party, derrotó a dos republicanos conservadores.
Es también inevitable la comparación de la trayectoria política de Ted Cruz con la de Marco Rubio. Al igual que Rubio, Cruz es un político joven con una familia (esposa y dos hijas) muy atractiva. Tanto a uno como al otro se les ve como líderes de una nueva generación de Republicanos, con historias personales inspiradoras y ambos hablan de retornar a la Constitución para cambiar años de prácticas políticas de rutina.
Para este columnista Cubano, conservador y preocupado por el futuro del país, Ted Cruz viene caído del cielo. Junto con Bob Menéndez y Marco Rubio serán el tres por ciento del Senado. Y en causa común con Ileana, Mario, David y Albio la causa de Cuba estará sólidamente defendida en los más altos niveles de Washington.
¿En cuánto a orgullo étnico? Ted Cruz y compañía alimentarán más aun nuestro orgullo inmenso de ser Cubano.
AGonzalez03@live.com


























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