WASHINGTON -- El vehículo de exploración Curiosity se apresta a posarse en la madrugada del lunes en la superficie de Marte, mientras la Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) comenzó este domingo la cuenta regresiva para una histórica misión que busca respuestas sobre la vida en otro planeta.
“Estamos racionalmente confiados, emocionalmente aterrorizados y listos para el EDL”, acrónimo en inglés de descenso sobre la superficie marciana, manifestó el ingeniero Adam Steltzner, quien encabeza el equipo de la agencia espacial, adonde se llama al EDL como los “siete minutos de terror”.
En los momentos finales, la nave deberá acelerar con la fuerza de gravedad mientras se acerque a la atmósfera de Marte, haciendo un vertiginoso ingreso a una velocidad de 21, 240 kilómetros por hora y luego enlenteciéndose con la ayuda de un paracaidas supersónico.
Los científicos han descubierto señales de la existencia de agua en el planeta más cercano a la Tierra, lo que indicaría que alguna forma de vida podría haberse desarrollado en el pasado del planeta rojo, que actualmente dispone de una delgada atmósfera, con inviernos extremos y tormentas de polvo.
Con una mezcla de nervios tensos y confianza, la NASA empezó este domingo la cuenta regresiva para el descenso.
Lanzado el 26 de noviembre de 2011 desde Cabo Cañaveral, Florida (sureste de EEUU), el vehículo robótico no tripulado Mars Science Laboratory (MSL), conocido como Curiosity, debe posarse en suelo marciano el lunes a las 05H31 GMT, después de viajar 570 millones de kilómetros.
Durante la exploración, que debe llevar dos años terrestres de duración con un costo total de $2,500 millones, Curiosity tratará de descubrir si el ambiente marciano pudo haber sido favorable al desarrollo de vida microbiana y buscará recabar datos para preparar una futura misión tripulada.
“Curiosity permanece en buen estado con todos sus sistemas operando según lo esperado”, afirmó la agencia espacial estadounidense en un comunicado.
El vehículo robótico o ‘rover’, de seis ruedas y del tamaño de un automóvil pequeño, es el más grande construido para realizar una exploración planetaria.
Está equipado con diez instrumentos científicos, elementos para destruir rocas, perforar el suelo, hacer pruebas de radiación, un generador nuclear y un mástil con cámaras de alta definición.
“Este es el descenso más desafiante que jamás hemos intentado”, manifestó Doug McCuistion, director del Programa de la Nasa para Exploración de Marte.





























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