Yo llegué a EEUU legalmente por la Ley de Reunificación Familiar. Mi padre es ciudadano de EEUU y gracias a su estatus nos hizo la reclamación a mi esposa, mi hijo y a mí. Mi hijo cuando se inició todo este proceso acababa de cumplir sus 19 años de edad. Esto fue en el año 2008.
En el año 2010 fuimos mi esposa, mi hijo y yo a la Oficina de Intereses de EEUU en La Habana, Cuba. Desde ese momento comenzó una gran odisea para nuestra familia, ya que todo lo que pensábamos que sería unión, como bien lo implica la palabra reunificación, se convirtió en la separación de nuestra familia. Me explico mejor.
En la entrevista nos dieron la aprobación a mi esposa y a mí de venir a EEUU, pero a mi único hijo, que es lo más grande que tengo en esta vida, le dijeron que no, y nos explicaron que él no había sido aprobado ya que tenía meses pasados de la minoría de edad, que tenía que viajar con parole. Yo no lo entendí pero él me dijo que sí, que él estaba dispuesto a quedarse y a esperar con tal de viajar y estar todos en este país. Esto me ocasionó muchas dificultades ya que empecé a tener problemas de diabetes y otros más. Nosotros recogimos la visa en agosto del 2010 y a mi hijo le dieron una próxima entrevista para enero del 2012.
Mi hijo es graduado de informática y estudió inglés en Cuba pensando en su futuro en este país y tener la capacitación necesaria para poder trabajar y estudiar aquí. Después de un año y medio en Cuba solo, llegó el tan anunciado día de la entrevista para su parole, 10 de enero del 2012. Esta vez corrimos con más suerte y le dieron la visa, pero estos documentos nunca se los entregan en el mismo día por lo que te citan nuevamente en la Embajada para que recojas tu pasaporte visado. A mi hijo lo citaron para el día 14 de febrero del 2012. Este día se suponía que recogería la visa y ya podría viajar, pero le esperaba una gran sorpresa;, bueno, hay un gran por ciento que reciben buenas noticias como son intelectuales, casos políticos, médicos, etc..c pero a mi hijo le tocó la de seguir esperando, ahora con menos esperanzas ya que le plantean que su caso cayó en un proceso administrativo que se le hace a los que viajan con visas temporales a EEUU. También le informaron que este proceso puede demorar de 5 a 6 meses más, que ellos le avisarían.
Mi pregunta a usted, que conoce tanto de casos inmigratorios, ya que es abogado y periodista es, ¿usted cree que mi hijo llegará algún día a EEUU, o tendré que pedir una entrevista con el Presidente Obama para que esto suceda?
Carlos García, Miami
Mi primera recomendación: no se preocupen más, ni usted, ni su hijo, que todo lo que me relata en su carta está normal y bien hecho. Mi segunda sugerencia: deje tranquilo al Presidente Obama, que ahora mismo se está rascando la cabeza por todos los problemas que hay en el país y además las próximas elecciones. Por si esto fuera poco, su cabeza debe estar atormentada por lo que está pasando actualmente en Siria, Irán, Hasad, Hezbolla, el Canal de Suez, Egipto, Grecia, Portugal, Irlanda, y hasta en nuestras vecinas Venezuela y Cuba.
Su hijo llegará. Y más bien pronto. No es que sea satisfactorio y bonito todo lo que me relata respecto de sus obstáculos a esta parte, pero no encuentro ningún factor de alarma en su caso. Fue infortunado que rebasara los 21 años antes de la visa de inmigrante de ustedes, pero no es fatal, ni mucho menos. “El que espera lo mucho, espera lo poco”. Dicho todo lo anterior (“¡Seguro mató a confianza!”), compre una garantía adicional iniciando ya mismo una petición I-130 suya a favor de su hijo.
Entiendo su impaciencia (a mí me pasaría igual), pero no hay razón de alarmarse. No falta mucho tiempo para que desaparezcan ambos hermanos Castro y un nuevo sol brillará sobre Cuba desde Guantánamo hasta Pinar del Río...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
1 Herald Plaza, Miami, FL 33132




























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