LOS ANGELES -- El presunto autor de una balacera en Tucson, Arizona, en el 2011, en la que seis personas murieron y una congresista fue gravemente herida, pedirá un acuerdo con la fiscalía en una audiencia que evaluará su competencia mental, confirmó el juez el lunes.
Jared Loughner, de 23 años, está acusado de 49 cargos por disparar contra los asistentes de un acto político el 8 de enero del 2011 en Tucson, donde supuestamente mató a seis personas e hirió de gravedad a la congresista demócrata Gabrielle Giffords quien recibió un balazo en la cabeza.
El tribunal de Tucson decidirá el martes si Loughner, quien ha sido tratado más de un año por esquizofrenia, es apto para enfrentar un juicio. En caso de recibir la luz verde para ser procesado, el acusado pedirá un acuerdo con la fiscalía, cuyos términos el juez no especificó.
“En caso de que el tribunal halle competente al acusado, sus abogados han pedido que se dé curso a una audiencia de retractación”, informó en un comunicado el juez de distrito de Arizona, Larry Burns.
“En consecuencia, si el tribunal hallara competente al acusado, también considerará si acepta la petición de un acuerdo con la fiscalía, en la misma audiencia del 7 de agosto”, señaló.
Reportes de prensa han señalado que Loughner -quien se declaró “no culpable” anteriormente- podría declararse culpable esta vez a cambio de una cadena perpetua que lo libraría de la pena de muerte.
Entre las víctimas fatales figuraban una niña de nueve años y un juez federal Giffords, quien recibió un balazo en la cabeza, y aunque se ha recuperado se encuentra desde entonces en rehabilitación y en enero anunció su renuncia al Congreso. Otras 12 personas resultaron heridas.
El atacante fue arrestado en el lugar de los hechos. La justicia declaró que sufría trastornos psiquiátricos y que no podía ser juzgado en ese estado, por lo que un juez ordenó que siguiera un tratamiento para que estuviera apto para un eventual juicio.






























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