La extensa saga de la boletera de Hialeah que ha involucrado las candidaturas de dos de los funcionarios más importantes del Condado Miami Dade tomó un nuevo curso el lunes cuando éstos supieron que un ex convicto trabajaba para sus respectivas campañas de reelección.
El lunes por la noche, el alcalde Carlos Giménez anunció que cancelaba su contrato con la firma Quantum Results, Inc., tras darse a conocer que tenía como subcontratista a Gerardo Jerry Judas Ramos, de 47 años, quien cuenta con un largo historial delictivo de fraude.
Ramos ha sido convicto de un cargo federal en el 2009 por falsificar estampillas postales. Además, tuvo otras condenas en Miami Dade por robo en mayor cuantía, fraude con tarjetas de crédito y falsificación de cheques, entre otros.
Quantum Results no nos informó sobre los cargos federales ni estatales, dijo un comunicado emitido por la campaña de Giménez. Desde el primer día nuestra campaña ha observado los más altos estándares
El lunes, Ramos no respondió a llamadas de El Nuevo Herald.
Por su parte, la fiscal Katherine Fernández-Rundle pidió a Quantum Results que sacara a Ramos de su campaña de reelección.
Recientemente nos enteremos de que un empleado, el señor Jerry Ramos, fue acusado, procesado, convicto y encarcelado por mi oficina hace varios años, dijo Fernández-Rundle en una declaración. Una vez que nos enteramos, terminamos cualquier conexión entre la campaña y el señor Ramos.
Fernández-Rundle no aclaró si Ramos es la misma persona por la cual decidió separarse del caso fiscal contra Deisy Pentón de Cabrera, quien enfrenta un cargo grave de falsificar una firma en una boleta ausente y dos cargos menores por estar en posesión de decenas de boletas en contra de una ordenanza condal.
Horas después de que Cabrera se entregara a las autoridades el pasado jueves, Fernández-Rundle anunció que había pedido al gobernador Rick Scott que asignara el caso a otra fiscalía tras recibir información de que un individuo que trabaja en su campaña para la reelección supuestamente fue visto en compañía de [Cabrera].
El caso ha creado una pesadilla para las campañas de Fernández-Rundle y Giménez desde que se dieran a conocer los detalles sobre la investigación policial contra Cabrera. Por semanas, Cabrera había promovido la campaña de Giménez. Las autoridades también la observaron cuando entraba y salía de la oficina de su campaña en Hialeah. El 25 de julio fue detenida a una cuadra de esta oficina.
Sin embargo, Giménez ha negado rotundamente que ella trabajara para su campaña. Pidió que los empleados y consultores de su campaña firmaran declaraciones juradas indicando que jamás habían contratado a Cabrera u otras personas que utilizan métodos ilegales para conseguir boletas ausentes.
Cabrera, de 56 años, recolectó al menos 31 boletas ausentes de votantes de Hialeah, la mayoría ancianos hispanos, según las autoridades. Varios de ellos dijeron que le permitieron llenar sus boletas. En particular, una anciana dijo que fue presionado a votar por quien Cabrera quería. Otros dijeron que Cabrera les hizo el favor de recolectar las boletas y llevarlas a una oficina de correos. Al menos en un caso, las autoridades creen que Cabrera falsificó la firma de una anciana internada en un asilo con un tumor cerebral.





























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