La violenta colisión que causó la muerte de dos ciclistas en Cooper City el domingo, tiene las características de una tragedia sin sentido: un ladrón aterrorizado que huía de la policía a más de 110 millas por hora, y dos ciclistas descritos como hombres amantes de sus familias que habían salido para su acostumbrado paseo de fin de semana en los suburbios del suroeste en el condado Broward.
En el instante en que el vehículo a toda velocidad se pasó una luz roja, chocó con un segundo carro y después se precipitó sobre los inadvertidos ciclistas, las vidas de los participantes en el accidente cambiaron para siempre.
Christopher McConnell, de 61 años y residente de Cooper City, deja tras de sí a una esposa y tres hijos crecidos, un exitoso negocio de aires acondicionados, y una reputación de generosidad.
Dean Amelkin, de 60 años y residente de Coral Springs, también era casado y tenía hijos, y era dueño de un negocio de impresión.
A los dos hombres que fueron arrestados en relación con el accidente les fue negada la fianza por un juez de Broward el lunes: Obrian Ricardo Oakley, de 26 años y residente de Miami, y Sadik Rashad Baxter, de 25 años y residente de Miami Gardens, que se encuentran en una cárcel del condado Broward.
Amelkin y McConnell declarados muertos en el lugar del accidente debido a lesiones traumáticas múltiples iban recorriendo una ruta familiar, según quienes los conocían. Otros dos ciclistas que iban con ellos salieron ilesos.
El espantoso accidente hizo que la policía cerrara la congestionada intersección de Palm Avenue y Sheridan Street, en Pembroke Pines, durante casi siete horas, mientras unidades K-9 y helicópteros buscaban a Oakley en los vecindarios circundantes.
La tragedia empezó en las primeras horas del domingo, después que Baxter y Oakley salieron del Hard Rock Hotel y Casino cerca de Hollywood, después de una noche de juego, según el informe de la Policía de Broward. Necesitado de dinero para medicinas y para darle a su hermana, dijo Baxter a la policía, se puso de acuerdo con Oakley para robar vehículos desbloqueados.
Los hombres llegaron al vecindario de Rock Creek, en Cooper City, y se pusieron a probar de auto en auto. Entre los frutos de su botín: una batería de tambores, un iPod viejo y $2 en monedas.
Bradley y Carrie Kantor llegaron a casa desde el aeropuerto alrededor de las 7:00 a.m. del domingo, para encontrar que había un Infiniti plateado estacionado en la calle; Baxter, en la entrada de autos de la vivienda, había abierto la puerta del pasajero de un SUV negro, y lo estaba registrando. Bradley Kantor sacó su teléfono celular, llamó al 911, y sacó fotos y un video del delito que se estaba cometiendo.
Según el informe de la policía, Baxter se enfrentó a los Kantor y les preguntó: ¿Por qué me están siguiendo?
Después salió de la entrada de autos y se dirigió hacia el Infiniti negro el carro de la huida pero ya no estaba.
En la estación, Baxter ofreció devolver los $2 a los Kantor, según el informe policial.
Mientras tanto, Oakley, conduciendo el Infiniti, huyó del vecindario, a velocidades superiores a las 110 millas por hora, a través del oeste del condado Broward, según reconoció ante la policía.






























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