En la lista de preparativos para el regreso a la escuela, al igual que las vacunas y los útiles escolares, también debe figurar el estado de la visión de los niños.
Una buena visión es importante para el éxito académico. Los problemas de la visión pueden interferir con en rendimiento del niño en la escuela, en la participación en los deportes y otros tipos de actividades, aparte de que puede influir en su autoestima, de acuerdo con un informe del Baylor College of Medicine, en Houston.
Estadísticas recopiladas por esta entidad indican que en Estados Unidos, uno de cada cinco niños que entra a la escuela tiene algún tipo de problema en la visión que no ha sido detectado.
Todos los días llegan a la oficina pacientes que no han sido diagnosticados por años de algún tipo de enfermedad de los ojos, cuyo tratamiento hubiera sido más fácil si se hubiera detectado antes, destaca el doctor Roberto Warman, oftalmólogo pediatra de Miami Childrens Hospital.
Sin embargo, eso no significa que haya que alarmarse y correr de inmediato a la oficina del oftalmólogo si no hay indicios de problemas de la visión.
Cualquier edad es adecuada para hacer un examen de los ojos con un especialista si se sospecha de un problema. De lo contrario, las reglas generales recomiendan hacer ese examen entre los tres y los cuatro años de edad. Es el pediatra quien inicialmente se encarga de descartar cualquier tipo de problema visual que pueda tener el niño, incluso desde recién nacido, y de remitirlo a un especialista en caso necesario, explica el oftalmólogo.
Generalmente, desde el kindergarten las escuelas, cada cierto tiempo, realizan de pruebas de la visión a los estudiantes, las cuales pueden arrojar los primeros indicios de problemas en los ojos
Por otra parte, en las oficinas de los pediatras y en sitios de servicios públicos, según menciona el oftalmólogo, se han implementado las máquinas de photoscreening, capaces de detectar problemas iniciales de la visión.
La máquina toma una foto con flash del los ojos del paciente y la luz reflejada sobre la retina se analiza automáticamente para detectar problemas de refractivos de la visión.
Warman recomienda además prestar atención a los reflejos blancos en la pupila que pueden aparecer en las fotografías tomadas con flash.
No siempre indican problemas, pero si aparece recurrentemente un reflejo de opacidad en el ojo, hay que prestar atención, aconseja.
Por otra parte, si los padres tienen problemas de la visión es importante que los niños se examinen de manera regular. Ciertas condiciones de los ojos tienden a heredarse.
Aparte de ciertos problemas, como el no ver bien la pizarra, que se soluciona con un par de gafas con receta, existen enfermedades que comúnmente se presentan en la infancia y que es importante detectar a tiempo para evitar su avance.
Entre las más frecuentes, los especialistas mencionan la ambliopía o el ojo perezoso, así como el estrabismo.
El ojo perezoso es difícil de diagnosticar a simple vista, puede pasar desapercibido; ocurre porque un ojo enfoca mucho y el otro poco; por consiguiente, si el cerebro no recibe las imágenes claramente enfocadas del ojo perezoso, lo ignora y depende sólo del ojo bueno, donde las imágenes están bien enfocadas. El perezoso va perdiendo visión paulatinamente, explica Warman.
Si el ojo perezoso se detecta de manera temprana, los especialistas pueden recurrir a un tratamiento que consiste en vendar o disminuir la visión del ojo bueno con gotas para promover que el ojo débil se use y se fortalezca su visión.
El estrabismo, más fácil de diagnosticar, ocurre cuando los ojos están desalineados debido a la inhabilidad del cerebro de controlar los ojos de manera coordinada, algunas veces se debe también a un nervio dañado o problemas en los músculos de los ojos.
El cuidado temprano de la visión no sólo ayuda a los niños a rendir mejor en la escuela, sino que les enseña la importancia de los exámenes regulares para cuidar de la visión.•






























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