LONDRES -- Aunque viste los colores de Estados Unidos y su medalla de plata olímpica de 1,500 metros no computa para los aztecas, México fue partícipe de la gran noche de Leonel Manzano, que se paseó durante la celebración con dos banderas, las de sus países de nacimiento y adopción.
Manzano nació en México hace 27 años, en Guanajuato, pero emigró muy pronto con su familia, cuando tenía cuatro años, por lo que casi todos los recuerdos son del país del norte, pese a que sus padres siempre le inculcaron el orgullo de ser latino y le enseñaron a no renegar de sus raíces.
Estados Unidos es mi hogar y no lo cambiaría por nada, pero en México están mis raíces y ambos se merecen disfrutar conmigo este momento inolvidable, dijo Manzano justo tras terminar la prueba, todavía envuelto en las dos banderas y orgulloso de su doble identidad.
Fue la primera vez que la enseña mexicana participó de una celebración en el atletismo de estos Juegos londinenses y parece probable que sea la única, ya que no hay grandes expectativas de medalla en lo que queda del torneo para los aztecas en el deporte rey de las olímpiadas.
En la final del kilómetro y medio, Manzano (3:34.79) consiguió el mayor éxito de su carrera y sólo fue superado por el argelino Taoufik Makhloufi (3:34.08), colgándose una medalla de plata que celebró a lo grande en el estadio Olímpico de Stratford, como un niño. El bronce fue para el marroquí Abdalaati Iguider.
El mediofondista pudo haber competido bajo los colores mexicanos, algo que se planteó muy seriamente, aunque finalmente el destino le llevó a defender a su país de residencia.
Llegué a pensar en competir con México, pero en la escuela en Estados Unidos se apoya mucho el deporte. Luego ya me dieron una beca para competir en universidades y siento un cariño grande por Estados Unidos. La gente me ayudó mucho allí y por eso corro con ellos, explicó.



























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