Despedido por una campaña y castigado por otra, el veterano consultor político Al Lorenzo, de Miami, se encuentra en una situación en la que ningún operativo político quiere estar: en las noticias.
Lorenzo, de 60 años, perdió el lunes su lucrativo puesto en la campaña de reelección del alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, por no haber revelado que uno de sus subcontratistas tiene un extenso récord delictivo. Lorenzo permanece en la nómina de pago de la campaña de reelección de la fiscal estatal de Miami-Dade, Katherine Fernández- Rundle, pero ésta le pidió que saque de su campaña al subcontratista Gerardo Judas Jerry Ramos, un delincuente de carrera.
Las medidas culminaron una tumultuosa semana en la política local, después de una investigación sobre un fraude con boletas de votantes ausentes en Hialeah. La investigación dio que hablar en todo el condado, y hubo comentarios de que Lorenzo estaba vinculado de algún modo con Deisy Cabrera, una presunta boletera de Hialeah, y de que él le había creado un potencial conflicto de intereses a Fernández-Rundle, que se recusó del caso después de que Cabrera fue arrestada la semana pasada, alegando informes no confirmados que la vinculaban con su campaña.
Lorenzo ha negado de plano toda conexión con Cabrera, y Fernández-Rundle no ha aclarado cuál es la persona que trabaja para su campaña que fue supuestamente vista con Cabrera.
Dice un viejo dicho que cualquier prensa es buena prensa, dijo Screven Watson, consultor de los ex candidatos demócratas Rod Smith y Dave Aronberg. Eso es verdad, a menos que sea sobre un miembro del personal o un consultor de campaña La mayoría de los consultores entiende eso, y se quitan de en medio.
Pero además, Lorenzo no es cualquier consultor.
Como un pilar que es en la política de Miami-Dade, ha ganado alrededor de $5 millones en honorarios de 148 campañas desde el 2000. Inscrito como demócrata y cabildero, también ha trabajado para republicanos de primera línea como el ex gobernador Jeb Bush, el senador Marco Rubio y la congresista Ileana Ros-Lehtinen, al mismo tiempo que cobraba $50,000 del Partido Demócrata del estado en el 2008 por ayudar al presidente Obama a ganar la elección. Su firma, Quantum Results, ganó cerca de $1 millón en gestiones sucesivas para persuadir a los votantes del condado para que aprobaran las máquinas tragamonedas al estilo de Las Vegas.
Para Lorenzo, la reciente ola de mala prensa llega mientras hace malabares con al menos ocho candidatos anteriormente nueve, contando a Giménez en la boleta del 14 de agosto, sin contar a los candidatos municipales. Conocido como un especialista en campañas judiciales, ha recibido pagos de unos 20 candidatos judiciales adicionales que no tuvieron oponentes.
No todos sus clientes parecen contentos con sus servicios. Jimmy Morales, un ex comisionado de Miami-Dade, contrató a Lorenzo para su campaña del 2004 por la alcaldía contra Carlos Alvarez. Al preguntársele si Lorenzo ayudó a su campaña, Morales dijo: Bueno, yo no gané.
Lorenzo no respondió a una llamada o a un correo electrónico en busca de comentarios el lunes. No abrió la puerta de su vivienda cercada en Sunset Drive.






























Mi Yahoo