La región caribeña de Honduras es un conjunto de encantos naturales, entre los que figuran los Cayos Cochinos, un bello archipiélago que sólo se permite visitar un día para no dañar su frágil ecosistema.
“Su belleza es única, yo invitó a los turistas de cualquier parte del mundo a que visiten los Cayos Cochinos, lo malo es que no podemos quedarnos más tiempo aquí”, comentó un joven turista italiano.
El archipiélago está conformado por dos islotes grandes y trece pequeños cayos que, al ser divisados desde una pequeña lancha, pareciera que están en el centro del mar Caribe y que, más allá de sus aguas entre cristalinas, azul turquesa y azul intenso, no hay nada mejor que ver.
Para algunos asiduos visitantes, lo mejor es viajar a los cayos en lanchas de motor, cuando el mar es un espejo y su tranquilidad permite a veces la compañía de delfines juguetones, ver peces de distintos colores o tortugas carey gigantes que invitan a saltar al agua.
En opinión de la secretaria hondureña de Turismo, Nelly Jerez, los Cayos Cochinos son una de las mayores bellezas naturales que tiene el país y de las mejor preservadas en el Caribe.
El buceo bajo normas internacionales de certificación, la pesca controlada y la caminata por senderos establecidos son los únicos deportes que se permiten en el parque marino de los Cayos Cochinos, que se localizan a menos de una hora de la costa de tierra firme y de la también paradisíaca isla de Roatán, de la que forman parte.
AREA PROTEGIDA
El área protegida de los Cayos Cochinos abarca 1,149 kilómetros cuadrados que incluye todo el archipiélago hasta llegar a la línea de marea en tierra firme, explica el biologo Adrian Oviedo.
El parque natural es área protegida desde 1993 y desde entonces su espacio se ha venido ampliando para extender la protección de sus diferentes especies de plantas y animales terrestres y marinos.
ESPECIES ANIMALES
Hasta la fecha se han registrado 226 especies de peces; 190 entre moluscos y crustáceos; 160 de plantas, 69 de aves, 22 de reptiles, dos de anfibios y once mamíferos.
De las especies animales terrestres, hay dos que son endémicas de los Cayos Cochinos, la “boa rosada”, cuyo extraño color y docilidad la hacen atractiva como mascota, lo que ha puesto en alto riesgo su población, según el director del centro.
La otra especie endémica es el “jamo negro”, un tipo de iguana o garrobo que por su valor nutritivo es muy cotizado en el mercado culinario local y que está en situación de alto riesgo.
Para poder ver estas y otras especies hay que internarse en los cayos, donde no hay infraestructura hotelera para evitar que los turistas puedan permanecer más de un día, como parte de la preservación del sitio turístico.
La tortuga carey, en peligro de extinción, también habita en los Cayos Cochinos y anida en algunas de sus playas.
EL TURISMO
El punto más cercano entre los Cayos Cochinos y tierra firme es Nueva Armenia (18 kilómetros), aunque también hay otros sitios desde los que se puede viajar al archipiélago como Sambo Creek (26), La Ceiba (39) o Roatán (40).
La mayor altura del archipiélago, 153 metros sobre el nivel del mar, se registra en el Cayo Mayor. Sobre el origen del nombre de los Cayos Cochinos hay varias versiones, indica Oviedo, pero la más acertada se le atribuye al Hog Fish (pez cochino), que durante muchos años lo pescaban los pobladores de la zona con pistolas de arpón, algo que ahora está prohibido y que quizá ha ayudado a conservar la especie.
El programa de televisión de “sobrevivientes” que hacen colombianos, españoles e italianos contribuye a la promoción internacional gratuita del lugar, lo que ha elevado el número de visitantes.
Al llegar a los Cayos Cochinos el turista es advertido de que no puede tomar nada más que sus fotografías y experiencias; que lo único que puede dejar son sus huellas, y que si de “matar” se trata, “nada más que el tiempo”, porque la filosofía de este sitio es: “Sin dejar rastro”.




























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