Imponentes y majestuosos, los cañones de Barrancas del Cobre, del sistema montañoso de Sierra Madre, se ubican en el estado norteño de Chihuahua. En ellos se pueden admirar paisajes agrestes, naturaleza salvaje y culturas milenarias, como la de los rarámuri.
Cuenta la leyenda que las barrancas de la Sierra Tarahumara se formaron durante la creación del mundo, cuando las piedras aun no cuajaban y eran maleables.
Hoy, hablar de las Barrancas del Cobre es hablar del México profundo en su sentido más literal. Homero Adame, escritor, cronista de viajes y autor del blog Mitos y Leyendas de México, dice que de las 26 maravillas naturales o creadas por el hombre en este país, no hay ninguna como las Barrancas del Cobre, llamado así porque los españoles confundieron el musgo de las piedras con el verdín del cobre.
“Su inmensa belleza y su biodiversidad nos ofrece casi todas las opciones turísticas que existen en todo el país y mucho más”, añade.
La diversidad se da cuando se tiene la opción de atravesar praderas chihuahuenses y zonas de menonitas; dormir en una cabaña al borde del abismo; cruzar 2,750 metros de barrancas en el funicular o hacer tirolina.
Toda la zona es un verdadero paraíso para aquellos intrépidos amantes de los deportes de aventura.
La zona está rodeada de cascadas, bosques y lagos. Se puede optar por el turismo rural o de convivencia con los nativos rarámuri, una de las etnias mexicanas que conserva muchas de sus tradiciones ancestrales.
Los 37 puentes y los 86 túneles construidos para atravesar las montañas representan una obra maestra de la ingeniería mexicana. El gobierno mexicano inició los trabajos del ferrocarril en 1907 y después de sufrir varias interrupciones, “El Chepe” fue inaugurado en 1961.
El trazado de las vías tardó más de 50 años en terminarse. La sucesión zig-zags y rulos, incluyendo la famosa curva ‘el lazo’ llamada así porque da la vuelta completamente, es tal, que obliga a que el tren circule a poca velocidad para no inclinarse más de dos grados y alcanzar una altura de más de 2,400 metros sobre el nivel del mar.
Existen en el mundo pocos trenes circulando a esas alturas, uno es el Tren a las Nubes que avanza lento por la puna salteña, al norte de Argentina, y alcanza los 4,200 metros de altura. Pero el tren que los supera a todos es el que va de Golmud a Lhasa, en la zona del Tíbet, y que hace necesario el uso de mascarillas de oxígeno ya que en su punto máximo, llega a los 5,027 metros de altura.
‘El Chepe’ conduce al turista hasta el Parque Natural Barrancas del Cobre, que ocupa una extensión aproximada de 600 km2 de longitud por 250 km2 de ancho, formando así el sistema de barrancas más grande del mundo, incluso más que el Cañón del Colorado. Un dato negativo: desde 1984 ya no está permitido dormir en el tren mecido por su traqueteo.
CULTURAS MILENARIAS
La Sierra Tarahumara es una región montañosa que cubre 59,874 km2 en la Sierra Madre Occidental, en el estado de Chihuahua. También es el hogar tradicional de los Tarahumaras (rarámuris), una etnia que conserva su cultura ancestral. El visitante podrá ser testigo de la magia y misticismo que envuelven las celebraciones de Semana Santa que llevan a cabo estas comunidades.




























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