En Warehouse Uniform & Embroidery, en Doral, el día transcurre al ritmo de las máquinas que bordan acompasadamente emblemas y escudos de gorras, camisetas y de uniformes para restaurantes, hoteles o centros médicos.
Frente a las máquinas, colocadas en hilera, se sientan todos los miembros de una familia que se dedica a sacar adelante la empresa que han construido desde cero.
Jaime Pozo, el padre, sus hijos Jaime, de 29 años, y Jessica, de 22, además de su ex esposa y madre de sus hijos, María Arejula, se distribuyen las tareas. Unas veces cortan, otras cosen, supervisan los bordados o la impresión en serigrafía de diseños ordenados por los clientes.
Al lado de los estantes surtidos con rollos de tela y cientos de conos de hilos de colores, están listos para entregar en bolsas plásticas los pedidos que reciben por docenas de gorras anaranjadas bordadas con el nombre del restaurante Patagonia, camisetas impresas con el sello de OneClick -una compañía especialista en productos Apple- delantales, chaquetas y pantalones de chef, uniformes de enfermera o camisetas de equipos deportivos.
Pozo y Arejula, nacidos en Chile, llegaron con sus hijos a Miami hace 12 años, después de emigrar de Venezuela, donde residieron durante varios años. En Caracas, fueron propietarios de Conos, una tienda de ropa juvenil que ellos mismos confeccionaban en un taller en la trastienda, gracias a la experiencia de Pozo que estudió en la Escuela Nacional de Sastrería, en Santiago.
“Emigramos de Venezuela, porque la economía se puso difícil con el nuevo gobierno”, recordó Arejula.
Pero durante los primeros años tampoco les fue fácil establecerse en Miami.
“Había que trabajar en lo que se podía, no en el oficio que conocíamos; era cuestión de sobrevivir. Yo encontré trabajo limpiando casas y Jaime lavando platos en restaurantes”, agregó.
Transcurrieron tres años, hasta que en su oficio como lavaplatos, Pozo descubrió que había posibilidades de poner en práctica su conocimiento en la costura.
“Yo trabajaba en Señor Frog’s y luego en el restaurante italiano Peppy’s, en Coral Gables, y me di cuenta de que los uniformes de los chefs y trabajadores de la cocina se deterioraban rápidamente y tenían que recurrir a distribuidores que llegaban al restaurante a ofrecerlos”, contó Pozo, de 58 años.
No obstante, necesitaba las herramientas. Empezó por ahorrar para comprar máquinas de coser y de bordar.
“Tuvimos que juntar cerca de $7,000 y luego las pusimos a funcionar en nuestro pequeño apartamento de dos habitaciones”, dijo.
“En nuestro cuarto instalamos una de las máquinas y la mesa del comedor la usábamos para cortar después que recogíamos los platos de la cena, no fue nada fácil”, agregó.
A su lado, crecieron sus hijos, siguiendo curiosos cada detalle de la confección. En el 2008, con varias muestras en un maletín, Jaime, su hijo, se dedicó a visitar restaurantes del área de Miami y Fort Lauderdale y consiguió una larga lista de pedidos.
“El primer pedido grande fue de la cadena de Restaurantes Novencento. Una orden de casi 2,500 piezas, entre camisetas, pantalones, gorros y uniformes de chef, entre otras”, recuerda el padre.
“Trabajábamos de día y hasta la madrugada. Yo solo puedo sacar hasta 20 uniformes en un día”, explicó.
El apartamento resultó pequeño. Los pedidos aumentaban cada semana y hace tres años la familia pudo abrir la fábrica en Doral.
Jessica estudia negocios en FIU y, después de clases, llega a hacer sus tareas en la fábrica y a trabajar haciendo contacto con los clientes y coordinanado los pedidos.
Jaime se encarga del área de diseño y estampado. Sin embargo, los dos jóvenes pueden hacer cualquier tarea de confección. La fábrica contrata personal de acuerdo con los pedidos.
En la lista de clientes figuran más de 50 restaurantes de Miami y Fort Lauderdale, entre ellos Oh México, Trattoria Luna, Basilico, Las Cazuelas y negocios como Farm Store y One click. También hacen uniformes para equipos deportivos, campamentos de verano y personal médico.
“Para mí es un trabajo ideal, tengo un horario flexible que me permite estudiar; pero lo más importante es trabajamos para beneficio de la familia”, concluyó Jessica.
Más información en www.OneUniformStore.com





























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