El ex gobernante cubano Fidel Castro cumplió 86 años el lunes, quizás completamente fuera del poder, quizás asesorando aún a su hermano Raúl en cuestiones estratégicas, y quizás inclinándose hacia las plantas cuyo cultivo ha estado promoviendo en los últimos meses como una gran fuente de nutrición.
Los periódicos de La Habana le desearon felicidades a Castro, y sus partidarios en la isla hicieron circular un mensaje de Twitter que decía: “El Caballo sigue aquí”. Los funcionarios del gobierno también programaron varios eventos conmemorativos en La Habana y las provincias.
Pero el hombre que gobernó a Cuba desde 1959 hasta que fue sometido a una cirugía intestinal de emergencia en el 2006, sólo ha sido visto en público ocasionalmente durante el año pasado, y no se esperaba que apareciera el lunes en ninguno de los eventos públicos por su cumpleaños.
“La vida es muy irónica, muy humorística. El hombre que nos hizo creer que era omnipresente, Fidel Castro, ahora no se ve en ninguna parte”, escribió en un mensaje de Twitter la bloguera Yoani Sánchez, de La Habana.
Castro fue visto por última vez en público en fotos tomadas durante su reunión del 28 de marzo con el papa Benedicto XVI en La Habana. Se había reunido anteriormente ese mes con japoneses sobrevivientes del bombardeo atómico estadounidense contra Hiroshima, y apareció en dos eventos en febrero, uno para ayudar a presentar una de sus biografías, y el otro junto con intelectuales cubanos.
Publicó por última vez una de sus columnas, conocidas como “reflexiones”, el 19 de junio. Y las últimas nueve, publicadas entre el 10 de junio y el 19 de junio, fueron notas de un párrafo que en su mayoría dejaron a los lectores perplejos acerca de lo que había querido decir exactamente.
Algunos analistas de Cuba consideran que el ex líder cubano está completamente fuera del poder, y que sus opiniones actuales no tienen ningún peso, o son tomadas en cuenta solo cuando él y un puñado de envejecidos seguidores asumen una posición fuerte en alguna cuestión.
Otros dicen que sigue inmerso en las cuestiones principales que la isla confronta, mientras Raúl Castro, su hermano y sucesor, trata de poner en vigor una larga serie de significativas reformas para apartar la economía cubana del modelo soviético.
Raúl Castro está tomando decisiones de importancia “en estrecha consulta con Fidel,” dijo a comienzos de este mes Domingo Amuchástegui, ex analista de la inteligencia cubana, en una reunión en Miami de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana.
Castro está saludable y tiene varios intereses nuevos que lo mantienen ocupado, dijo Max Lesnik, un comentarista radial de Miami que viaja con frecuencia a La Habana y se ha reunido con éste varias veces.
El ex gobernante cubano ha estado experimentando recientemente con la planta comestible moringa en una granja en las afueras de La Habana, dijo Lesnik. En una de sus crípticas notas de junio, Castro describió la moringa como una fuente “inextinguible” de nutrición para las personas y los animales de las granjas.






























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