Carlos López-Cantera, el popular líder republicano de la Cámara estatal que movió los hilos en Tallahassee para salvar a Miami de un fardo de impuestos de $1.2 millones a los estacionamientos del nuevo estadio de béisbol de La Pequeña Habana, llevaba en la noche del jueves una buena ventaja a Pedro J. García para convertirse en el segundo tasador de la propiedad electo en Miami-Dade.
López-Cantera, de 38 años, ganó su ventaja criticando dura y repetidamente a García por no incluir las ejecuciones hipotecarias en el enorme registro de propiedades sujetas a impuestos de $200,000 millones del Condado, y por haber años de negligencia en detectar el fraude a la excepción de impuestos a propiedades usadas como vivienda primaria.
Al ser contactado por teléfono justo antes de su fiesta de victoria en el Doubletree Hotel cerca del Aeropuerto Internacional de Miami en la noche del martes, López-Cantera felicitó a García por su magnífica campaña, y luego prometió ser más abierto y hacer su oficina y su website más fáciles de usar para los residentes de Dade necesitados de información sobre el impuesto a la propiedad.
“Creo que hemos tenido éxito por nuestro mensaje”, dijo López-Cantera. “Vamos a cambiar la cultura interna del departamento, y vamos a exigir responsabilidades a todos. Una de nuestras metas es reducir el número de apelaciones para el 2013”.
García, quien con el apoyo de poderosos comisionados condales llegó a ser el primer tasador de la propiedad electo en Miami-Dade en el 2008, felicitó a López-Cantera, y dijo que era hora de descansar, pasar algún tiempo con su familia y salir en su barco pesquero en los largos viajes que él ha estado ignorando durante los últimos cuatro años. García, quien hizo carrera como agente de bienes raíces, consiguió con su trabajo llegar a magistrado condal antes de su elección en el 2008.
El martes, sus familiares se congregaron alrededor de una pequeña computadora laptop para observar los resultados tempranos, que mostraban a García a la zaga. El ambiente en el restaurante donde se reunieron era tenso. Los niños se mordían las uñas y se tapaban los ojos.
“Relájense”, dijo García al entrar. “Yo no estoy nervioso”.
La oficina de tasaciones de Miami-Dade es una agencia de gran tamaño, con 371 empleados y un presupuesto anual de casi $30 millones. La misma supervisa el registro de propiedades gravables del Condado, y ocupa casi dos pisos enteros en el Ayuntamiento condal. López-Cantera ganará $169,000 al año.
Los antecedentes del nuevo tasador están firmemente anclados en los bienes raíces. Su familia lleva todavía Pan American Companies, creadas por su abuelo, así como una firma que construye y administra propiedades comerciales e industriales. Graduado de la Universidad de Miami, él ha participado en las juntas de consultoría de sueldo mínimo y planeamiento.
López-Cantera ganó su primer escaño en la Legislatura en el 2004, y ha jugado un papel esencial en fijar fuertes penalidades para el fraude hipotecario y doblar la exención de impuestos a la vivienda primaria de los ancianos. Su término en la misma ha expirado.
Un tema clave que de seguro se ocupará el nuevo tasador es por qué la tasa de éxito de las apelaciones de impuestos a la propiedad es tan desproporcionadamente alta en Miami-Dade.
“Se puede arreglar el proceso de apelación por medio de brindar información antes [al público]”, dijo. “Si el caso es válido, lo ajustaremos”.
Muchos votantes se presentaron en las urnas el martes diciendo que no tenían idea alguna de por quién votar -o incluso de quién se había postulado- en la elección, menos notoria, por el puesto de tasador de propiedades. La mayoría dijeron que habían venido a votar por el alcalde o por su comisionado condal.
Los redactores de The Miami Herald Anna Edgerton y Monique O. Madan contribuyeron a esta historia.
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Miami Herald staff writers Anna Edgerton and Monique O. Madan contributed to this story.






























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