No, no, no. No estoy ni loca ni adelantada para comenzar a hablar de Santa Claus. Pero si usted es un vecino del área de Westchester o si tiene que circular por el Palmetto frente al Tropical Park, y lo hace cayendo ya la noche en medio del tráfico, seguramente le pasará lo mismo que a mí.
Manejaba hace unos días por ahí justo a principios de este agosto, con un calor que ni la noche mitiga; al levantar la vista, lo que vi me hizo pegar un grito de horror… ¡Noooooooooooo!
¡Los árboles del Santa’s Enchanted Forest iluminados a medias!
No pude más y de inmediato me di la vuelta para entrar a investigar la locura esa de andar preparándose para la Navidad a principios de agosto.
“Deberíamos estar paparándonos para los huracanes”, me dice un anónimo empleado, temeroso de alguna represalia. “Pero así estamos de locos aquí. Dieron la orden de comenzar a probar los bombillos”.
Llamo a mi amiga Laura y ésta, riendo a carcajadas, no me creyó. “Eres una exagerada”, dijo.
La amenazo con enviarle una foto del Tropical Park –en verdad más navideño que tropical–, con las luces de colores encendidas en medio del verano. De pronto ya no se ríe, y por el contrario comienza a darme la razón.
“Estaba revisando el correo y los del Bosque Encantado de Santa no son los únicos: los catálogos de las tiendas y las ventas por la internet ¡ya nos tienen a todos instalados en Halloween! Parecen tener una carrera contra el tiempo para envejecernos”.
“Yo no sé si para envejecernos, pero de lo que sí estoy segura es de que el exceso en la comercialización, el exceso en la presión para lograr más ventas, nos quita a todos el gozo de las fiestas”.
Laura tiene razón.
Ya ha pasado la fiebre del regreso a clases; ahora, niños y adultos comparten una gran preocupación: hay que encontrar el mejor disfraz para Halloween para que nadie nos gane en los concursos.
Pero hablar de Halloween en agosto encierra algo mucho peor: quiere decir que estamos adelantados ya a lo que pasará tres semanas después del octubre que aún no comienza, y eso nos sitúa en Thanksgiving, y lo que viene un mes después, la Navidad.
Para ese entonces el Santa’s Enchanted Forest andará en pleno apogeo y yo estaré escribiendo otras columnas sobre esas fechas y también recordando ésta de pleno verano cuando las luces del lugar me hicieron dar de gritos.
Laura escucha mi disertación sobre cómo perdemos el tiempo pensando en el futuro y no en el presente, sólo por el ansia loca y desbocada de adelantar sin postergar.
“Y no sigamos quejándonos, que de seguir así, en pleno septiembre, ¡ya estaremos haciendo planes para quitar el arbolito!”
¡Nooooo!, vuelvo a gritar.•
Coordinador: Luis E. Palacios, Diseño: Aurora Arrue, Colaboradores: María Antonieta Collins, Dra. Arbona, Colombia Páez, Malena Marchán, Simone Cavalletti, Dr. Miguel Garber, Giuliana Nanetti, Giovanna Huyke























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