El alcalde Carlos Giménez renovó el martes su mandato por cuatro años a la cabeza del Condado Miami Dade, tras obtener el 54.13 por ciento de los votos en unos comicios marcados por una baja participación de los electores y el persistente mal sabor del escándalo de la manipulación de las boletas ausentes.
Quiero agradecer a Dios, a mi familia y a mi bella esposa Lourdes, dijo Giménez al conocer los resultados. Estoy muy agradecido por el 54 por ciento que hemos obtenido. Este año logramos una victoria en primera vuelta. Estoy muy orgulloso de esta victoria.
Giménez, electo el verano pasado para finalizar el término del destituido alcalde Carlos Alvarez, derrotó a sus seis contendientes, encabezados por el presidente de la Comisión del Condado, Joe Martínez, quien quedó en segundo lugar al obtener el 30.76 por ciento de los votos.
Al celebrar su triunfo rodeado de familiares y partidarios en el Hotel Double Tree de Miami, indicó que se dedicará a diversificar la economía y a promover el Condado.
Para mí ahora la prioridad es el futuro de nuestros niños y de nuestros nietos, expresó.
No obstante, Martínez dijo que no pensaba conceder la elección, manifestando ante un grupo de seguidores que deseaba que las autoridades profundicen la investigación del escándalo de las boleteras.
Esto no se ha acabado, manifestó Martínez al conocer los resultados. La gente de Miami-Dade merece saber que su voto cuenta.
John Rivera, aliado de Martínez y presidente de la Asociación Benévola de Policías de Florida, fue más directo en sus pronunciamientos.
Si Carlos Giménez fuera un hombre íntegro, le diría al Departamento de Elecciones que no cuente las boletas ausentes.
En las elecciones, que abarcaron también las primarias de ambos partidos para el Congreso, los votantes republicanos seleccionaron al congresista Connie Mack, con el 75.83 por ciento de los votos, para que enfrente en noviembre al senador demócrata Bill Nelson, quien igualmente ganó el martes la nominación de su partido para un nuevo período con un cómodo margen de 84.23 por ciento.
A su vez, la contienda demócrata para escoger al candidato que enfrentará a uno de los representantes republicanos más vulnerables en el Congreso, David Rivera, culminó con la elección de Joe García, quien superó a otros tres aspirantes de su propio partido.
Rivera, un popular republicano salió ileso de acusaciones presentadas en su contra por presuntas violaciones a las leyes de financiamiento de campaña, y todavía enfrenta una investigación federal.
Nadie debería encender el televisor, o abrir un periódico o escuchar la radio y encontrar que su congresista está bajo una investigación del FBI [Buró Federal de Investigaciones], dijo García ante el aplauso de sus seguidores en el restaurante La Casona.
No obstante, Rivera es un duro hueso de roer, que cuenta con un amplio respaldo dentro de su comunidad y no ha perdido una elección.
En otra de las contiendas por el Congreso, la republicana Karen Harrington ganó la nominación republicana para competir contra Debbie Wasserman Schultz, la popular presidenta del Comité Nacional Demócrata.






























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