El disidente cubano Angel Moya dijo el miércoles que agentes de la Seguridad del Estado lo encerraron en una celda en una dependencia junto a un pantano plagado de mosquitos, a 29 millas de la población donde fue arrestado, como parte de una campaña para someterlo a él y a otros activistas.
Moya y cinco miembros de su Movimiento Libertad Democrática para Cuba fueron detenidos el domingo cerca del hogar de Félix Sierra, en el poblado de Pedro Betancourt, después de que agentes de la policía y la Seguridad del Estado registraron su casa.
Los seis disidentes estaban reunidos en un lugar cercano de Pedro Betancourt cuando supieron del registro y se llegaron hasta la casa de Sierra para brindarle apoyo moral y político, dijo Moya.
Cinco de los disidentes fueron liberados el domingo por la noche, pero Moya dijo que estuvo detenido hasta el martes en una dependencia notoriamente severa de la Seguridad del Estado a 29 millas de distancia, en Playa Larga, en la Ciénaga de Zapata, un área de pantanos infestados de mosquitos.
Por supuesto, esto lo hicieron a propósito, dijo el disidente de 47 años a El Nuevo Herald. Precisó que la acción forma parte de los esfuerzos de los agentes de la Seguridad del Estado para intimidar y someter a los activistas antigubernamentales.
Las celdas tienen sólidas puertas de acero y carecen de agua corriente, y las temperaturas en el interior son infernales, dijo Moya. Agentes de la Seguridad del Estado lo sacaron de allí en las primeras horas del martes y lo llevaron en un vehículo hasta Pedro Betancourt, donde fue liberado en plena calle.
Moya fue uno de los 75 disidentes sentenciados hasta a 28 años de prisión durante una ola represiva en el 2003. Los últimos 52 que estaban en prisión fueron liberados en el 2010 y el 2011 como parte de conversaciones entre el gobierno cubano y la Iglesia Católica. Todos, excepto una docena, incluido Moya, fueron directamente de la cárcel al aeropuerto de La Habana para volar a España como exiliados.
Dos disidentes han reportado que algunos de los vecinos de Sierra que presenciaron el registro policial lanzaron piedras a los agentes cuando se llevaban a los disidentes. Moya dijo que supo el martes de esos hechos.
Otros activistas, por su parte, informaron de que un disidente que lanzó panfletos antigubernamentales en una concurrida calle de La Habana el lunes día en que el ex gobernante Fidel Castro cumplió 86 años fue trasladado de una estación policial a la prisión de Valle Grande, y que podría encarar una acusación formal.
Marcelino Abreu Bonora, de 48 años, gritó: Abajo la tiranía de los Castro y Libertad para el pueblo de Cuba mientras lanzaba los panfletos al aire en la calle Obispo, de la Habana Vieja, según dos videos filmados de la protesta.
Los videos muestran a muchos transeúntes pasando en silencio junto a Abreu hasta que dos policías uniformados se lo llevan a rastras.
Abreu ha sido detenido brevemente varias veces y ha protagonizado huelgas de hambre en los años recientes. Pero su traslado de una cárcel de la policía de La Habana a la prisión de Valle Grande indicó que esta vez las autoridades pueden presentarle cargos, dijeron otros activistas.
La Seguridad del Estado suele detener a disidentes por períodos cortos para intimidarlos o evitar actividades opositoras. Más de 200 de esas detenciones rápidas fueron reportadas tan sólo en los primeros 14 días de agosto por la agencia informativa independiente Hablemos Press.
José Daniel Ferrer García, otro de los prisioneros políticos del Grupo de los 75 que fueron liberados el año pasado y se negaron a dejar la isla, dijo a El Nuevo Herald que la policía había detenido a seis miembros de su Unión Patriótica Cubana para evitar una reunión el miércoles.





























Mi Yahoo