Mientras interpretaba a Pocahontas en la línea de cruceros Disney, Lisa Abreu sabía que aquel año en alta mar le serviría de experiencia para acometer proyectos de todo tipo. No estaba errada. A la vuelta de dos años, la voz líder de Avenida Zero –la banda que integrada con el baterista uruguayo Gabriel Beltrán, el bajista venezolano-portugués Carlos Teixeira y el guitarrista cubano Ernesto Ortega– recuerda aquella temporada como un tránsito necesario para sentirse cómoda en su faceta de rockera.
“Fue difícil permanecer encerrada en un barco tanto tiempo. Sobre todo porque tenía que representar un personaje que han visto todos los niños del mundo”, recuerda la cantante cubanoamericana en entrevista con El Nuevo Herald desde su casa de Hialeah. “Pero debo reconocer que el teatro me ayudó a desenvolverme en el escenario y a entender cómo funciona el negocio del espectáculo. El teatro es disciplina y te impulsa a ser perseverante”.
Antes de su aventura con Disney, Abreu se graduó de la American Musical and Dramatic Academy (AMDA), de Nueva York, y participó en varias producciones teatrales independientes. Le hizo coros a Paulina Rubio, Pimpinela y Cristian Castro, y viajó a Viena como parte de la Miami Coral Society, con la cual actuó “en un montaje inolvidable de Carmen con la Florida Grand Opera”. Pero el rock pudo más.
“Desde que fundamos Avenida Zero, a finales del 2010, nos propusimos cambiar el concepto del rock en español, tal como lo han hecho Maná y La Oreja del Van Gogh”, dice Abreu, tras destacar que tuvieron el honor de ser “la única banda latina de rock que fue invitada dos años seguidos al Vans Warped Tour”, el evento musical itinerante celebrado en West Palm Beach recientemente.
“También le abrimos el concierto a la banda uruguaya No Te Va Gustar, en el Grand Central del downtown de Miami”, agrega.
Pese a que Avenida Zero reconoce las influencias de Foo Fighters, Green Day, The Offspring y Nirvana, la vocalista explicó que su decisión de cantar en español obedece a que el rock “no es propiedad de ningún
idioma”.
“Yo nací y me eduqué en este país. Sin embargo, el sentimiento que le traspaso a la audiencia cuando canto en español es igual a que si lo hiciera en inglés”, precisa. “El rock no es privativo de ninguna lengua. Mis padres escuchaban a Los Beatles cuando vivían en Cuba y no entendían el idioma. Sin embargo, esas canciones los hacían sentir libres. ¡El rock es la música de la liberación!”.
En la familia de la cantante abundan los artistas. Su padre es el escritor Nicolás Abreu y sus tíos, José y Juan Abreu, ejercen la literatura y la pintura. Sin contar que su madre, Nieves, hija del cantante y guitarrista Nemesio Fernández, estudió dirección coral en Cuba.
“Mis padres son mis mejores críticos. Cuando quiero saber la verdad sobre un trabajo siempre los consulto”, dice orgullosa. “Si no fuera por ellos no me hubiera dado cuenta de que la música era mi destino porque desde el primer momento descubrieron mis aptitudes”.
Entretanto, la cantante y sus colegas siguen promocionando Corazones rotos (Ink d’Records), el disco que ya está sonando en iTunes que sirve de tarjeta de presentación al concierto que ofrecerán el 12 de septiembre en Vagabond, en Midtown Miami, y al debut en el Festival Punk Winter, de Chiba, Japón, antes de que concluya el año. •
Para más información sobre Avenida Zero, www.avenidazero.com www.facebook.com/avenidazero y www.youtube.com



























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