Radicado en Barcelona, el escritor y pintor cubano Juan Abreu vuelve a Miami a presentar sus dos libros más recientes: Una educación sexual, y El gen de Dios, ambos con Editorial Linkgua. El primero es una especie de guía para una buena vida sexual. Un libro que pienso que puede ser muy útil al tiempo que divertido; y el segundo reúne mis tres novelas futuristas, que son fruto de más de 10 años de trabajo. La primera y segunda se publicaron por separado, pero siempre fueron un solo libro en tres partes que ahora por fin he conseguido que se publique tal y como quería.
Estamos en un ultramoderno restaurante de Barcelona. Amplios ventanales permiten ver al otro lado de la calle la hermosa Casa Batlló de Gaudí, uno de los íconos de la ciudad. Abreu conserva el anticonvencionalismo y el desenfado de sus años juveniles, aunque ahora habla con mayor reposo. Su porte insinúa una especie de agresividad tranquila. Se ríe de todo y de todos, pero también de sí mismo. Con Una educación sexual he tenido la agradable experiencia de recibir cientos de comentarios de los lectores. Ha sido muy divertido. El sexo es un tema que apasiona. Por recibir he recibido hasta invitaciones de tipo personal. Y fotos de los genitales de algunas lectoras. Me ha encantado, comenta al borde de la risa.
El multifacético autor y pintor es de los que se mantienen al paso acelerado de la tecnología. Sus libros aparecen simultáneamente en versión digital, y también mantiene un popular blog: Emanaciones es un libro del que redacto un trozo cada día. Llevo más de mil días en eso y no sé cuándo parará. Este blog me permite una inmediatez que en la novela no es posible por motivos obvios, y es un ejercicio de permanente exhibicionismo, que es lo que a mi entender es la literatura. Pero lo principal es la libertad, nunca he escrito con mayor libertad. En mi blog digo cosas que nadie publicaría, eso es algo que me satisface especialmente. ¿Qué sentido tiene decir lo mismo que dice todo el mundo? No me interesa la escritura domesticada.
Abreu considera que el futuro apunta hacia el libro digital. La literatura es la misma de siempre, lo que ha cambiado es el medio. Mis dos últimos libros se han publicado en papel y en digital pero se han vendido más en digital. Sobre todo Una educación sexual que estuvo varias semanas en los primeros puestos de venta de libros digitales, a pesar de que Amazon censuró su venta. Supongo que porque el libro está ilustrado con dibujos míos bastante explícitos. Leo pocos libros en la pantalla, pero tengo un iPad que me parece un aparato formidable. Y creo que el futuro pertenece al libro digital.
Le comento que me impresionó lo que vi durante la fiesta de San Jordi que es también Día del Libro, y Barcelona, especialmente Las Ramblas, se llenan de tarimas y kioscos con libros, y sobre todo, de compradores ávidos que van llenando maletines con rueditas, espectáculo poco común, especialmente en tiempos de crisis. ¿Es que en Barcelona se lee más que en otro lugares?: Se lee bastante, es cierto. Hay una potente industria editorial y la prensa dedica mucho espacio a los libros. ¿Qué se lee? Esa es otra historia. Generalmente se venden mucho algunos pocos libros, por lo general literatura muy comercial, cosas de vampiros y así; depende de la moda. La industria editorial española ha degenerado mucho y ahora casi no hay editores; las editoriales están controladas por los departamentos comerciales. He conocido a alguna de esta gente y por lo general son bastante brutos y han leído poco. Libros buenos, quiero decir.



























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