Ya es una noticia oficial: el comisionado de Miami-Dade Bruno Barreiro se enfrentará en noviembre en elecciones de segunda vuelta a su rival Luis García.
Luego que el viernes el Departamento de Elecciones de Miami-Dade computó las boletas provisionales y una boleta ausente que se disputó que se contaron en las elecciones del martes, a Barreiro le faltaron nueve votos del 50 por ciento más un voto que hace falta para no tener que ir a una segunda vuelta.
Los resultados finales fueron los siguientes: Barreiro, 49.95 por ciento, y García, 33.05 por ciento. Los dos volverán a enfrentarse por un escaño en el Distrito 5 el 6 de noviembre.
¡Ahora vamos a seguir batallando!, dijo un jubiloso García tras anunciarse los resultados oficiales, poco después del mediodía. García, que tenía planeado ir de vacaciones a Disney World después de las elecciones, había llegado unos minutos antes, y dijo que no se había percatado que la reunión, que duró tres horas, podría crear un alboroto así.
Barreiro, que ha sido comisionado por 14 años, estaba presente desde el inicio de la reunión de los tres miembros de la Junta de Verificación de las Elecciones, junto a sus dos abogados, quienes argumentaron que las nueve boletas ausentes que resultaron rechazadas en la contienda debían contarse.
Los abogados Joe Geller y Robert Fernández llevaron a tres votantes a la reunión, y dijeron que tenían declaraciones juradas de otros seis votantes, y que de este modo buscaban demostrar que los votantes habían llenado sus boletas, algo que fue rechazado por los funcionarios de elecciones a principios de esta semana.
Sin embargo, luego de reconsiderar las boletas, la junta sólo aceptó una. Los miembros de la junta Penelope Townsley, supervisora de elecciones, y los jueces de Miami-Dade Andrew Hague y Shelley Kravitz declinaron escuchar los argumentos de los votantes en la discusión, y dijeron que la ley estatal les exige que basen su decisión estrictamente tras comparar la firma en la boleta con la que está archivada en el Departamento de Elecciones.
Tampoco quisieron revisar los affidávits de los demás votantes, incluyendo uno de un hombre que había sufrido un derrame cerebral, dijo Geller, y no podía firmar debidamente su boleta ausente. Su esposa firmó un affidávit diciendo que su esposa había llenado la boleta, según Geller.
La junta aceptó 11 de las 17 boletas provisionales entregadas el Día de Elección, incluyendo una de Pedro Rivero, un votante que asistió a la reunión del viernes para asegurar que su voto sería contado.
Rivero dijo que su esposa había enviado por correo su boleta ausente antes de que él pudiera firmarla. De modo que él fue a las urnas con una boleta provisional, y le dijeron que su voto no sería contado hasta el viernes. El jueves, él dijo que había llamado a la oficina de Barreiro en la comisión para quejarse y le habían dicho que asistiera a la junta de verificación.
Tal vez, gracias a mi voto, él gane, dijo con alivio Rivero luego que su boleta provisional fue aceptada, pero antes de que se contaran los resultados finales. Los miembros de la junta dijeron que su firma se correspondía con la que tienen en su expediente.
Creo que este caballero ha hecho un esfuerzo enorme para votar, y eso debe ser honrado, dijo la jueza Kravitz.
Barreiro aceptó los resultados, y dijo que su objetivo el viernes era asegurarse que se contaran la mayor cantidad de votos válidos. Se lamentó de que la junta de verificación no quisiera escuchar el testimonio de los dos votantes presentes en la reunión cuyas boletas sin firmar fueron rechazadas.
Es una verdadera pena, cuando en este país el derecho a votar es algo sagrado, dijo Barreiro.
Si Barreiro hubiera ganado la elección por menos de medio por ciento, un abogado condal dijo que los resultados podrían haber pasado a un recuento automático por máquina. Las leyes estatales exigen un recuento si los resultados dentro de ese margen eliminarían la posibilidad de ser tenido en cuenta de un candidato, como le hubiera pasado a García en ese caso.
El Distrito 5 de la Comisión abarca desde las partes este y sur de Miami Beach hasta La Pequeña Habana, los Roads y los vecindarios que se encuentran a lo largo del río Miami.
En noviembre, también habrá otras dos elecciones de segunda vuelta: la comisionada del Distrito 3 Audrey Edmonson, que representa a las comunidades desde Miami Shores hasta Overtown, se enfrentará a Keon Hardemon, asistente de abogado de oficio; mientras que el ex representante estatal Juan C. Zapata aspirará al escaño vacante del Distrito 11 en el oeste de Miami-Dade frente a su rival Manny Machado, agente de la policía de Miami-Dade.






























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