WASHINGTON -- Las autoridades sanitarias de Estados Unidos advirtieron el miércoles a médicos y personas que cuidan niños sobre los riesgos de administrar el analgésico codeína a los infantes que han sido operados recientemente para tratar la apnea obstructiva del sueño.
La Administración de Alimentos y Drogas (FDA) citó tres casos mortales de niños que recibieron codeína luego de ser operados para extraerles las amígdalas o las adenoides. Un cuarto niño sufrió una disminución en la frecuencia cardiaca sin riesgo de muerte.
La dependencia dijo que los niños recibieron dosis de codeína que estaban dentro del rango de la cantidad típica. La FDA recomendó a padres y profesionales de salud que estén atentos a los riesgos de la codeína. Indicó que los niños deben recibir el fármaco a la dosis efectiva más baja posible y por el periodo más corto posible.
La FDA refirió que algunas personas metabolizan la codeína mucho más rápido y de manera más completa que otras, lo que conduce a mayores riesgos de sobredosis y efectos colaterales, entre éstos la muerte.
Si los niños que reciben codeína experimentan efectos colaterales como somnolencia inusual, dificultad para despertar, confusión o problemas para respirar, precisó la FDA, los padres o los encargados de su cuidado deben dejar de suministrarles el fármaco y buscar atención médica.
La agencia federal que regula las medicinas dijo que investiga si ha habido otros casos de sobredosis inadvertida de codeína en niños. Su revisión incluirá la búsqueda de ejemplos en los que el fármaco se ha usado para tratar el dolor luego de otros tipos de cirugías.
La codeína o metilmorfina (del griego "cabeza de adormidera’’) es un alcaloide que se encuentra de forma natural en el opio. Puede presentarse en forma de cristales inodoros e incoloros o bien como un polvo cristalino blanco.
La droga, conocida durante largo tiempo, se utiliza en analgésicos de prescripción, así como en medicamentos antitusivos.





























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