Desde el diseño de carteles motivacionales, hasta recibir con un saludo a los estudiantes a su llegada, las escuelas del sur de la Florida invierten un gran esfuerzo en lograr que los chicos hagan lo que es obvio: asistir a clases.
Un nuevo año escolar comienza el lunes con la realidad de que cientos de miles de estudiantes de la Florida casi uno de cada 10 pierden un mes o más de escuela cada año, según las cifras del estado.
A veces faltan por causas que pueden arreglarse, dijo Laurel Thompson, directora de servicios estudiantiles de Broward.
Las causas del ausentismo crónico, definido por la Florida como 21 días o más por año, van desde una enfermedad seria o evitar a un abusador, hasta simplemente tener dificultades para llegar a la escuela.
Un informe emitido a comienzos de este año por investigadores de la Universidad Johns Hopkins descubrió que mejorar la asistencia es una manera más que evidente aunque generalmente desatendida de incrementar las tasas de graduación, los logros de los estudiantes, y hasta de hacer que las puntuaciones de los exámenes cumplan con los estándares.
Estar en la escuela lleva a tener éxito en la escuela, dice el informe. El desempeño exitoso, especialmente en matemática, depende mucho de la asistencia, y la ausencia durante hasta dos semanas durante un año escolar, pesa.
El problema tiende a crecer con el tiempo. Los estudiantes pueden perder de seis meses hasta un año de clases en un período de cinco años, descubrió el estudio.
Las escuelas que tienen la mayor concentración de estudiantes pobres son las que tienden a confrontar mayor número de ausencias.
El ausentismo crónico afecta mayormente a los estudiantes de menos edad, y a los de más: a los estudiantes de kindergarten hasta segundo grado, y después aumenta entre los estudiantes de escuela intermedia y secundaria.
Lyz Thompson, de 24 años, trabaja en el programa City Year, en la secundaria Miami Jackson Senior High, de Allapattah una escuela que está enfatizando la importancia de la asistencia. Cerca de 15 por ciento de los estudiantes de Jackson confrontaron inasistencia crónica en el año escolar 2010-11. Pero la escuela ha logrado progresos en su asistencia, graduación y resultados académicos.
El año pasado, Thompson colaboró en hacer llamadas telefónicas diarias a los estudiantes que faltaban a clases. Con notable frecuencia, el número que aparecía en el expediente era incorrecto.
¿Por qué estaban faltando a clases estos estudiantes? Uno carecía de despertador. Otros tenían que atender a sus hermanos menores. A algunos no parecía importarles.
Un chico tenía que caminar 30 cuadras hasta la escuela. Su mamá no lo llevaba en auto ni le daba dinero para el ómnibus, dijo Thompson, que ha vuelto a la escuela como líder del equipo de City Year, que vinculó al estudiante con un programa para resolver el problema. El quería venir.
En una reciente sesión de orientación en la secundaria Everglades High School, de Miramar, los funcionarios escolares enfatizaron a los padres la importancia de la asistencia regular, y cuán difícil es para los estudiantes ponerse al día cuando dejan de hacer su trabajo, dijo Maggie Macaulay, una de las madres.






























Mi Yahoo