AUSTIN, Texas -- El gobernador de Texas, Rick Perry, envió el lunes un mensaje a las agencias estatales diciéndoles que la nueva política de inmigración del gobierno del presidente Barack Obama es “una bofetada al Estado de Derecho”.
En la misiva dirigida al procurador Greg Abbott y fechada el 16 de agosto, pero enviada a todos los directores de agencias, Perry dijo que su intención era “evitar cualquier confusión por el impacto de la acciones del gobierno de Obama”. Agregó que el programa no le confiere “en absoluto el estatus legal a ningún extranjero que cumpla sus requisitos”.
De acuerdo con el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, los jóvenes de 30 años o menos que estén inscritos en la escuela al día que soliciten adherirse al programa podrán recibir una suspensión de posibles deportaciones si demuestran que llegaron a Estados Unidos antes de cumplir 16 años, han vivido en el país los últimos cinco años y no tienen condenas por ciertos delitos ni representan un peligro para la seguridad nacional.
La semana pasada, jóvenes inmigrantes de todo el país la nación formaron largas filas para asistir a sesiones informativas sobre el nuevo programa.
En su carta, Perry hizo referencia a los reportes de la prensa de que “miles de extranjeros en Texas cumplirían con los requisitos para evitar ser deportados bajo las directrices”.
El gobernador escribió que él ya había manifestado su acérrima oposición a la nueva política y en su carta criticó al gobierno de Obama por intentar “socavar unilateralmente la ley a través de una declaración de políticas emitida y encubierta bajo la llamada ‘discreción judicial“’.
Añadió que la decisión era una “bofetada al rostro del Estado de Derecho y nuestro marco constitucional de poderes separados”.
Pero Perry también escribió que el programa “no socava o cambia nuestro Estado de Derecho” y espera que las agencias estatales sigan aplicándolo.
Catherine Frazier, vocera del gobernador, indicó el lunes que aunque la política no alterara el Estado de Derecho, Perry ha sido muy claro en oponerse a ella.
Durante su infructuoso intento por ser candidato presidencial, Perry defendió firmemente una ley en Texas que otorga una tarifa escolar estatal más económica a los inmigrantes sin permiso de residencia que asistan a una secundaria local por al menos tres años. También fue un fuerte opositor a una valla que se extiende en toda la frontera entre México y Estados Unidos.
Aún así, Frazier dijo que Perry se opone a la forma en que ha sido implementada la nueva política. “Básicamente eludieron todo el proceso”, dijo.






























Mi Yahoo