Eduardo Ojeda Camaraza hizo historia en el exilio cubano hace 52 años al ser reconocido como el primer hombre que entró a Cuba desde Miami en preparación para la invasion de Bahía de Cochinos de 1961.
Ojeda, uno de los sobrevivientes con más edad de la famosa Brigada 2506, murió de leucemia el viernes en Miami. Tenía 87 años.
Su insólita historia fue publicada el año pasado en El Nuevo Herald, cuando el periódico conmemoró el quincuagésimo aniversario de la invasión.
La temprana llegada de Ojeda a la isla como integrante de la invasión de 1,500 hombres respaldada por la CIA, en abril de 1961, terminó en frustración y fracaso.
Sería capturado antes de que se dispararan los primeros tiros en la cabeza de playa cubana. Acusado de ser un espía, fue condenado a una larga pena de prisión. Y dos años después, cuando la liberación de los invasores de Bahía de Cochinos fue negociada por el gobierno estadounidense y la Cruz Roja de Estados Unidos, Ojeda y un puñado de otros invasores fueron dejados en la isla.
Se convirtieron en parte de un grupo conocido actualmente dentro de la bigada como Los Brigadistas Olvidados.
Pero a pesar de la interrupción de 18 años en su vida, Ojeda nunca se arrepintió de haber hecho lo suyo para tratar de derrocar al régimen de Fidel Castro.
Alguien le preguntó una vez que si lo pudiera hacer todo de nuevo y nacer con cualquier otra nacionalidad, cuál escogería, recordó su viuda, Carmen. ¿Y saben lo que respondió? Nacería cubano otra vez.
Y una placa entregada a Ojeda por la Asociación de Veteranos de la Brigada de Asalto 2506 ocupa un lugar especial en su vivienda de Fontainebleau.
Le rendimos honor por haber sido el primero en entrar en la isla para buscar su liberación, y después por haber cumplido 18 años de prisión, dice la placa.
Nacido en la provincia de Matanzas, Ojeda venía de una numerosa familia que participaba en la política. Durante los tumultuosos años de Cuba, luchó contra el régimen de Fulgencio Batista; después, con la llegada de la revolución cubana en 1959, luchó contra Castro. Escapó de la isla a Miami para pasar lo que él creía que iba a ser el breve período de Castro como dictador.
A mediados de 1960, Ojeda oyó hablar de un plan dirigido por Estados Unidos para realizar una invasion de la isla con exiliados cubanos que estuvieran físicamente aptos. Ojeda se integró rápidamente. Su número oficial en la brigada era el #2578, lo que significa que fue el 78º. hombre que se inscribió en la brigada. Salió para Guatemala para recibir entrenamiento inicial y la aprobación de la CIA.
El plan de invasión consistía de hombres que entrarían primero clandestinamente en la isla, y de los que tomarían parte en la verdadera invasión. Ojeda fue enviado a la isla como se envía un canario al interior de una mina: para ver si sobrevivía.
El 26 de octubre de 1960, él y otro brigadista, Orlando Sans Mateo, volaron al Aeropuerto Internacional José Martí haciéndose pasar por turistas cubanos que regresaban a la isla para visitar a sus familiares. Ambos lograron entrar, y decenas de otros hombres comenzaron a infiltrarse en la isla usando el mismo ardid.





























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