GUATEMALA -- Grupos de derechos humanos de Guatemala calificaron de emblemática y de paso contra la impunidad la condena a 70 años de prisión para el ex jefe policial Pedro García, culpable de la desaparición forzada del estudiante Edgar Sáenz en 1981.
“Esta sentencia es emblemática porque permite vislumbrar que existe la posibilidad de que termine la impunidad en Guatemala”, afirmó este miércoles en un comunicado el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), que integran familiares de detenidos-desaparecidos durante la guerra civil entre 1960-1996.
“Aunque apenas es la cuarta sentencia por desaparición forzada, ésta permite que las familias víctimas tengan confianza de denunciar y de buscar justicia”, agregó el organismo.
Los jueces condenaron el martes de forma unánime a García, ex jefe del Comando Seis de la desaparecida Policía Nacional, sobre la base de documentos, testimonios de familia, peritos y pruebas del fiscal Orlando López.
Para el GAM, la sentencia es “histórica”, porque la familia de Sáenz buscó justicia durante 31 años, además “el proceso legal se prolongó durante 13 meses y la investigación penal duró unos tres años”.
García recibió 40 años por la desaparición forzada y 30 más por delitos de deberes contra la humanidad, aunque en Guatemala la máxima condena es de 50 años.
Sáenz estudiaba Agronomía en la Universidad de San Carlos local, cuando fue detenido el 4 de marzo de 1981 en la capital, y su paradero aún se desconoce.
El Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH) expresó complacencia por el fallo, un golpe contra la impunidad que alcanza 98 por ciento de los casos que llegan a los tribunales del país.
“Poco a poco, la justicia guatemalteca avanza en reconocer las atrocidades cometidas durante el conflicto armado… , romper la impunidad y hacer justicia es una garantía para que las graves violaciones a los derechos humanos nunca más se repitan en nuestro país”, puntualiza.
García, con 68 años y detenido desde el 24 de julio del 2011, enfrenta otra causa por su presunta participación en el incendio que consumió la embajada de España, el 31 de enero de 1980, donde murieron 37 personas
Además, tiene abierto otro proceso por la muerte de tres estudiantes que habían asistido al funeral de las víctimas del siniestro.
La guerra civil en Guatemala finalizó en 1996 y se estima que dejó 200,000 muertos o desaparecidos.


























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