El arnés de parapentismo del que colgaba suspendida una mujer de Connecticut de 28 años, a casi 200 pies de altura, parece haberse desgarrado causando su caída fatal al océano, dijo un experto del deporte que revisó fotografías y video del accidente ocurrido 15 de agosto.
Mark McCulloh, presidente del Consejo de Seguridad de Parapentistas y uno de los pioneros del deporte desde la década de 1970, dijo que él estudió videos del arnés de parapentismo que se usó en el caso donde ocurrió el accidente de Pompano Beach, y que en su opinión, él vio dos correas de soporte que parecen haberse desgarrado en la costura.
Una causa de ello puede ser una deficiencia de fabricación o años de falta de mantenimiento, lo cual ocasiona descomposición, dijo, y añadió que el arnés parecía un modelo viejo.
El arnés, el cabrestante, y todos los equipos que se usaron en el accidente de parapentismo son ahora el sujeto de una investigación multiagencia dirigida por la Comisión de Conservación de la Flora y la Fauna de la Florida (FWC), y que incluye a la Guardia Costera de EEUU, el Departamento de Policía de Broward y la Junta Nacional para la Seguridad del Transporte (NTSB).
El miércoles, el vocero de FWC Jorge Pino se negó a comentar sobre el arnés, y sobre si pudo haberse desgarrado y causado el accidente. Dijo que la agencia todavía está reuniendo toda la información sobre el incidente.
El 15 de agosto, Kathleen Miskell y su esposo Stephen, quienes llevaban casi tres años de casados, estaban de vacaciones y decidieron dar un paseo en parapente ofrecido por WaveBlast Water Sports, la cual opera desde el Sands Harbor Resort & Marina.
Los Miskell fueron sujetados en tándem a un parapente, y el arnés de Kathleen Miskell se averió, haciéndola caer desde unos 200 pies de altura en el Océano Atlántico.
Tras recoger a Stephen Miskell, la tripulación del barco se apresuró a acudir adonde Kathleen Miskell flotaba boca abajo. Ella murió más tarde en el hospital.
La causa de su muerte fue asfixia debido al ahogamiento y múltiples lesiones por fuerza contundente, según la Oficina del Médico Forense de Broward. Su muerte fue declarada accidental.
No obstante, los investigadores están todavía reuniendo información.
La semana pasada, agentes de varias agencias entrevistaron conjuntamente a Stephen Miskell, al dueño de la compañía de parapentismo, Zachary Chandler; y el capitán del barco, Casey Fuller.
Terry Williams, portavoz de NTSB, se negó a comentar sobre los resultados de dichas entrevistas, alegando que la investigación está todavía en curso.
La semana próxima, investigadores de NTSB examinarán algunos de los equipos usados en el accidente.
Nuestro plan es llevar a cabo un examen y una prueba de rendimiento del cabrestante hidráulico de los barcos, el cual se usa para soltar y recoger el parapente y sus pasajeros, dijo Williams.
Las investigaciones de NTSB pueden demorarse entre nueve meses y un año.
Mientras que la agencia federal trata de determinar la causa del accidente, quedan preguntas acerca de la relación entre WaveBlast y el hotel en el cual opera, el Sands Harbor Resort & Marina en Pompano Beach.
Esta relación es significativa porque las leyes marítimas podrían impedir que la familia de Miskell reciba dinero alguno de WaveBlast si se decide que la compañía cometió alguna negligencia o contribuyó de alguna otra manera al accidente.
Según la ley, las víctimas solamente pueden recibir el equivalente al valor del barco de la compañía, a menos que otro asociado de la operación, como un hotel, haya estado vinculado a las excursiones, dijo Ira Leesfield, abogado de Miami con experiencia en casos de parapentismo
Charles Seitz, presidente y ejecutivo principal de Sands Harbor, dijo que Chandler tiene una oficina de WaveBlast en el hotel sólo para alquiler de jet skis.
El no estaba autorizado para operar un barco de parapentismo desde nuestras instalaciones, y lo que tenemos entendido es que él mantenía el barco detrás de una casa particular en algún lugar cercano, dijo Seitz.





























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