En varias oportunidades hemos afirmado que el pueblo cubano de estos últimos 50 años ha sido desinformado y está muy confundido. Veamos un ejemplo: si le preguntáramos a personas dentro de Cuba qué son los derechos humanos, obtendremos diferentes respuestas y solo se referirán a los derechos que conocen, pero muy pocas conocen todos sus derechos. Cuántas veces no hemos escuchado a muchos cubanos –y no solamente a las autoridades– expresar que en Cuba no se violan los derechos humanos porque hay derecho a la educación y a la salud para todos.
No hay duda que el derecho a la salud y la educación son importantes, pero el alcance de los derechos humanos es más amplio. Son varios derechos que se tienen por ser humano. Los derechos humanos se basan en el principio de respeto por el ciudadano. La base fundamental radica en que cada persona es un ser que se debe tratar con dignidad, independientemente de quién es, dónde vive, qué pensamientos, rango social, religión o color tenga. Son derechos que cada persona tiene desde que nace.
En épocas pasadas los derechos humanos no existían en ningún país. Fue ante tanto atropello e impunidad mundial que surgió la idea que las personas deberían tener ciertas libertades. Y esa idea fue plasmada y aprobada por las Naciones Unidas en 1948 como el derecho a todos los derechos –como enarbolaba siempre el inolvidable Oswaldo Payá Sardiñas– y resultó en un documento llamado la Declaración Universal de los Derechos Humanos que todos los países –incluyendo Cuba– firmaron.
Hablando de derechos, también debemos hablar de deberes. Hoy nuestro pueblo tiene el deber de no dejarse manipular y engañar más escuchando a las autoridades y la prensa de Cuba expresar que si existe algún país en el mundo campeón de los derechos humanos ese es Cuba. Falso, lamentablemente falso. Nada nos agradaría más que reconocerlo si fuera cierto, pero no es así. Desafortunadamente no es así. En términos beisboleros podríamos expresar que la Cuba de hoy ha llegado solo a la primera base, pero para avanzar bases los ciudadanos cubanos tienen que preguntar y exigir también por: el derecho a la libertad; el derecho a la intimidad; el derecho a la igualdad; el derecho a la libre locomoción; el derecho a la libertad de conciencia y de religión; el derecho a la libertad de pensamiento y de opinión; el derecho a la libertad de reunión y de asociación; el derecho a elegir y a ser elegido; el derecho al trabajo y a recibir por él una remuneración equitativa; el derecho de sindicalización; el derecho a la protección por parte de las autoridades; el derecho a un juicio justo; el derecho a que se presuma la inocencia; el derecho de propiedad; el derecho a entrar y salir de nuestro país sin restricciones.
En países con sistemas totalitarios los derechos no caen del cielo. Hay que exigirlos y es un deber hacerlo. Ahora mismo dentro de Cuba hay un grupo grande de cubanos que han presentando una demanda ciudadana a la Asamblea Oficial del Poder Popular para luchar por alcanzar el 90% de los derechos humanos que nos faltan y para ello cada cubano tiene el deber de expresar y poner en las paredes de sus casas: ¡Apoyo la demanda ciudadana por mis derechos!



























Mi Yahoo