Un candidato demócrata al Congreso que fue derrotado y cuya campaña es investigada por un gran jurado enmendó repentinamente su información financiera para mostrar que se prestó a sí mismo casi $53,000 más de lo que informó originalmente.
Antes de presentar el nuevo informe, Justin Lamar Sternad, de 35 años, insistió en que sus finanzas estaban en orden y se negó firmemente a decir cómo pagó decenas de miles de dólares por servicios de correo para la campaña.
Muchas de las transacciones fueron en efectivo, algunas veces en forma de billetes de $100 guardados en sobres, indicó un contratista de la campaña.
Los grandes pagos en efectivo llamaron la atención del FBI, que comenzó a examinar al empleado de hotel, un desconocido político que ahora reclama haber invertido unos $64,000 de su propio dinero antes de su derrota en la primaria del 14 de agosto.
Contratistas de la campaña dijeron a The Miami Herald y El Nuevo Herald que la campaña de Stenard en la primaria demócrata al Congreso fue respaldada por el representante federal republicano David Rivera, quien dice que nunca ha conocido o ayudado a Sternad. Durante la campaña, Sternad atacó al principal rival de Rivera, Joe García. García ganó fácilmente y enfrentará a Rivera en noviembre.
Rivera y Sternad han negado haber trabajado de forma coordinada. Rivera ha atacado públicamente a los contratistas de la campaña de Sternad que han hablado sobre su papel, calificándolos de mentirosos o lacayos del Herald. Sternad los ha culpado de sus problemas de información financiera.
No había informado anteriormente de este préstamo porque no estaba consciente de la obligación monetaria final incurrida por mi campaña, escribió Sternad a la Comisión Federal de Elecciones (FEC), que colocó el jueves su carta. He recibido ahora facturas por los gastos y esta enmienda representa la satisfacción de esas facturas.
La presentación de un informe enmendado no significa que las autoridades dejen de examinar este caso, dijeron expertos legales. Agregaron que es ilegal presentar a sabiendas e intencionalmente un informe falso de una campaña federal, incluso cuando sea enmendada posteriormente.
John Borrero, presidente de Rapid Mail & Computer Services en Hialeah, dijo la semana pasada a El Nuevo Herald que la campaña de Sternad pagó unos $43,000 en efectivo por envíos de correo.
Algunos pagos fueron supuestamente hechos por Ana Alliegro, consultante de campaña de Sternad, totalizando al menos $7,000, en billetes crujientes de $100, colocados dentro de sobres, indicaron varias fuentes familiarizadas con la investigación criminal.
Alliegro le dijo el jueves por la noche a The Herald que ella nunca hizo pagos en efectivo, y que sólo fue a Rapid Mail para recoger las facturas y documentos asociados con los correos de Sternad, para que él pudiera presentar su información financiera enmendada.
Alliegro, de acuerdo con las fuentes, también fue a Rapid Mail después de la historia inicial del Herald, publicada el 16 de agosto, y pidió todos los registros relacionados con Sternad, ordenando a los empleados botar todo y finalmente diciéndole a Borrero y su personal: Espero que tengan muchos clientes.






























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