En la búsqueda del superintendente Robert Runcie de restaurar la confianza en el atribulado distrito escolar de Broward, el departamento de transporte escolar se suponía que fuera la Prueba A.
Al arreglar el sistema de autobuses estatales plagado de nepotismo, gastos excesivos e ineficiencia, Runcie podría mostrar que su llegada el pasado octubre representa ciertamente un verdadero cambio. Los indicadores tempranos fueron buenos, pues Runcie identificó rápidamente unos $14 millones en ahorros en costos operativos dentro del departamento dinero que se usó para ayudar a financiar a maestros adicionales que el distrito necesitaba de forma acuciante.
Tenía todo el aspecto de una historia de éxito hasta el primer día de clases el lunes.
Comenzando ese día y continuando con toda la semana, el servicio de autobuses escolares de Broward ha sido un desorden embarazoso: una demora en los pases para los autobuses significó que los estudiantes no sabían qué autobuses tomar; los estudiantes que van en sus autobuses llegan horas tarde a la escuela debido a demoras; los padres tienen de repente que tomar tiempo de su trabajo para transportar a sus hijos, debido a autobuses que simplemente nunca llegaron.
Esta debió haber sido una semana de gloria, dijo Katherine Leach, miembro de la Junta Escolar de Broward. En su lugar, es una semana de frustración.
Para los padres que en el medio del caos de los autobuses pueden localizar a sus hijos, la frustración se convierte rápidamente en temor. Debbie Colangelo, de Davie, estaba a punto de llamar a la policía después que encontró que un autobús escolar dejó a su hija de 12 años de edad, Kayla, a unas siete millas de su casa, incluso cuando Kayla y cuatro de sus compañeras de la escuela intermedia le dijeron al chofer que no era ahí donde vivían.
Colangelo dejó su trabajo temprano y manejó por unos 40 minutos, con la esperanza de localizar a su hija, pero no tuvo suerte.
Tu mente comienza a pensar en lo peor, desafortunadamente, dijo Colangelo de la frenética búsqueda. Ellos están simplemente poniendo a tantos niños en peligro.
Al final, uno de los otros estudiantes que estaba con Kayla llamó a un padre desde un teléfono celular. Ese padre recogió a los muchachos y los llevó a todos a su casa.
Runcie dijo el viernes que no estaba consciente de ese percance particular, pero que cada uno de nuestros empleados necesita portarse como si fueran accionistas de la empresa.
Cuando se trata de explicar cómo el servicio de autobuses de Broward se ha puesto tan mal, Runcie dijo a los reporteros en una conferencia de prensa del viernes que han influido en eso una serie de factores, ninguno de los cuales es responsabilidad del distrito.
Por ejemplo, Runcie dijo que un nuevo requerimiento estatal que agrega una hora extra de tiempo de instrucción a las 100 escuelas con peor desempeño en la Florida incluye ocho en Broward. Eso significa que Broward necesita 50 choferes de autobuses adicionales para cubrir el horario ampliado.
El estado notificó a Broward a finales de julio, principios de agosto, dijo Runcie a los reporteros, agregando un desafío de último minuto a la tarea de planificación de la ruta de autobuses.






























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