Puerto Principe, Haiti -- Actualizado a las 11:00 a.m.
Tras salir de Haití casi intacta, la tormenta tropical Isaac enfiló hacia Cuba esta mañana en una trayectoria que coloca al sur de la Florida en bajo una amenaza de huracán más seria.
A las 11 de la mañana, el Centro Nacional de Huracanes reportó que el ojo de la tormenta ya cruzó el suroeste de Haití y se encuentra 60 millas al este de Guantanamo, Cuba con vientos más débiles de 60 millas por hora. La trayectoria muestra ahora un paso más breve por Cuba lo que según los expertos le dará más tiempo de fortalecerse en el Estrecho de la Florida.
La tormenta, de gran tamaño, dejaría entre 6 y 10 pulgadas de lluvia en el Sur de la Florida, que vienen acompañadas de ráfagas poderosas. Vientos de tormenta tropical comenzarían a golpear a Los Cayos el domingo, fortaleciéndose hasta alcanzar categoría de huracán. Los fuertes lluvias que empaparon al Sur de la Florida en la noche del viernes y la mañana del sábado no son parte de Isaac, sino apenas una muestra de lo que está por venir.
Previamente, a las 5 de la mañana, el Centro Nacional de Huracanes declaró una alerta de huracán para Los Cayos, el sur de Miami-Dade y una parte de la costa del Golfo. Se espera que Isaac entre por Los Cayos el domingo como un huracán de vientos de entre 75 y 80 millas por horas. El resto del Condado Miami-Dade está en alerta de huracanes y tormentas tropicales en toda la costa este hasta Sebastian. Si Isaac se mueve más hacia el norte en un paso rápido sobre Cuba, los expertos creen que la tormenta tendrá más tiempo para fortalecerse en las aguas del Estrecho de la Florida.
El pronóstico también corrigió la trayectoria de Isaac un poco más al este, lo que significa que la península sufrirá de vientos y lluvias más fuertes. Vientos de tormentas tropicales pueden comenzar a azotar a Los Cayos desde la mañana del domingo, aunque algunas tormentas derivadas del gran sistema que es Isaac ya comenzaron a golpear el sur de la Florida el viernes por la noche.
Por lo tanto, Isaac es ahora una amenaza más seria de que lo las autoridades esperaban el viernes.
El condado Monroe ordenó cerrar las escuelas y algunas oficinas, pero decidió no ordenar una evacuación obligatoria de los turistas. En Miami-Dade, el alcalde Carlos Giménez y los administradores de emergencias urgieron a los residentes a prepararse pero dijeron que todavía no había planes de cancelar las clases, cerrar oficinas o suspender servicios.
No esperamos que esto sea como el huracán Andrew, comentó Giménez.
Algunos visitantes de los Cayos decidieron adelantarse a los acontecimientos. En la rampa para botes Indian Key Fill en Islamorada, los amigos Mike Rigby y Rusty Vasbinder subieron un barco de pesca de 27 pies de eslora en un tráiler.
Decidimos acortar nuestro viaje en un día porque, si ellos deciden evacuarnos, no queremos estar trabados en el embotellamiento del tráfico, aseguró Terry Rigby, de Cocoa Beach.
En Haití, donde las inundaciones repentinas y las avalanchas de lodo han causado miles de muertes durante las tormentas de la última década, el potencial de nuevas muertes sigue siendo alto. Casi tres años después de un terremoto devastador, unas 400,000 personas viven todavía en ciudades de tiendas de campaña alrededor de la capital, lo que las hace especialmente vulnerables en caso de tormentas como esta, que vienen con vientos sostenidos de 70 millas por hora.






























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