EL CAIRO -- Las fuerzas sirias intensificaron el sábado sus bombardeos con helicópteros, tanques y artillería y las ejecuciones en aldeas y ciudades sirias, denunciaron activistas opositores, que acusaron al Ejército iraquí de disparar sobre sirios que intentaban cruzar la frontera.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) reveló la ejecución sumaria de entre 40 y 50 personas en la ciudad de Daraya, en la periferia de Damasco, a manos de milicianos progubernamentales que asaltaron la ciudad tras bombardeos y duros enfrentamientos en los últimos cuatro días.
La masacre fue perpetrada en un sótano de un edificio cerca de la mezquita Abu Suleiman al Dirani de Daraya, señalaron los activistas, y agregaron que los equipos médicos no pueden acercarse al lugar debido al intenso despliegue de las fuerzas de seguridad
Según las cifras del OSDH, con base en Londres, más de 109 personas, entre mujeres, niños y combatientes del Ejército Libre Sirio (ELS), han muerto en los últimos días durante la campaña que las tropas sirias efectúan contra Daraya.
Los comités informaron también que al menos 10 personas murieron por el intenso bombardeo de tanques contra la localidad de Boqros, ubicada en la provincia de Deir al Zur, en el este de Siria.
En esa misma provincia, una niña de 3 años y un hombre adulto perdieron la vida en ataques lanzados por helicópteros en el área de Al Salehiya.
Mientras, el balance de los enfrentamientos confesionales esta semana en Trípoli, la gran ciudad del norte de Líbano, frecuentes desde que empezó el conflicto en la vecina Siria, asciende a 15 muertos y 112 heridos, afirmó este sábado un responsable de los servicios de seguridad.
Un adolescente de 16 años, perteneciente a la comunidad alauita (una rama del chiismo) murió por las heridas que sufrió el viernes en los combates con cohetes y armas automáticas entre habitantes del barrio alauita de Jabal Mohsen (situado al nordeste de Trípoli y que apoya al régimen sirio) y los sunitas de Bab el Tebaneh (norte) y Qobe (este), contrarios a Damasco.
Estos enfrentamientos, comunes en Trípoli desde que comenzara la crisis en Siria hace 17 meses, empezaron el lunes. El miércoles se decretó un alto el fuego, pero los combates se retomaron el viernes tras la muerte de un jeque sunita en un tiroteo.
Este sábado, en la calle Siria que marca la frontera entre Jabal Mohsen y Bab el Tebaneh, todas las tiendas estaban cerradas y los habitantes no regresaron a sus casas.




























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