El presidente Juan Manuel Santos dijo el lunes que su gobierno inició el diálogo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que pretende poner fin a una guerra de casi 50 años que ha dejado al menos 250,000 muertos y más de cuatro millones de desplazados.
El proceso, no obstante, enfrenta granes obstáculos, incluyendo las dudas sobre la sinceridad de la organización tildada como narcoterrorista por la justicia estadounidense, y los compromisos internacionales de Colombia que podrían impedir que el gobierno pueda prometer que los líderes guerrilleros que no irán a la cárcel de deponer las armas.
Desde el primer día de mi gobierno he cumplido con la obligación constitucional de buscar la paz. Se han desarrollado conversaciones exploratorias con las FARC para buscar el fin del conflicto, dijo Santos en una alocución a la nación transmitida por la TV.
El presidente señaló que las fuerzas militares colombianas no cesarán sus operativos ni disminuirán su presencia en el territorio nacional mientras se lleven a cabo los contactos con la guerrilla.
Santos indicó que las tres premisas básicas para estas conversaciones serán que vamos a aprender de los errores del pasado para no repetirlos; cualquier proceso tiene que llevar al fin del conflicto, no a su prolongación; se mantendrán las operaciones y la presencia militar sobre cada centímetro del territorio.
El presidente no detalló en qué lugar se han adelantado las conversaciones ni quiénes han participado en ellas. En los próximos días se darán a conocer los resultados de los acercamientos con las FARC, se limitó a decir.
La versión había sido transmitida inicialmente por Telesur. El canal de noticias anunció que la instalación formal de diálogos está prevista para octubre en Oslo, la capital de Noruega y que posteriormente los delegados se dirigirán a La Habana para sentarse a negociar con la aspiración de no levantarse de la mesa hasta no suscribir un pacto de paz que ponga fin a más de 50 años de conflicto.
Poco antes, el ex vicepresidente colombiano Francisco Santos, primo del actual jefe de Estado, dijo en su programa de RCN radio que el líder de las FARC, Rodrigo Granda y el consejero presidencial para la reintegración, Alejandro Eder, se habían reunido en La Habana.
Según el dirigente político y periodista colombiano, la agenda de negociaciones incluiría el cese de hostilidades, la desmovilización de los guerrilleros y la entrega de armas.
Javier Ciurlizza, director para América Latina del International Crisis Group, dijo que la posibilidad de una solución pacífica al conflicto sería una excelente noticia para el país, pero advirtió: va a requerir de mucha voluntad política y creatividad para poder alcanzarla.
Hay muchas razones para pensar que los obstáculos pueden ser mayores que las posibilidades. La última vez que las dos partes se sentaron a negociar, eso fracasó porque ninguna de las dos partes negoció con la sinceridad y la apertura que se necesitaba, dijo Ciurlizza en una entrevista telefónica.






























Mi Yahoo