Varios políticos plantearon el lunes proyectos para combatir el fraude con boletas ausentes y destacaron la necesitad de implementar mayores restricciones tras el escándalo de los boleteros de Hialeah.
En Miami Lakes, el concejo aprobó en primera lectura una propuesta para asumir el costo de las estampillas en las boletas ausentes de los vecinos de esa municipalidad.
Si ponemos las estampillas prepagadas en los sobres y dejamos en claro a los votantes que no hay necesidad de entregar sus boletas a alguien, quizás no resuelve todo el problema , pero es un paso en la dirección correcta, dijo Michael Pizzi, alcalde de Miami Lakes.
Además, Pizzi quiere pedir a la Legislatura Estatal que considere un proyecto de ley que prohíbe el uso de fondos de campañas políticas para contratar a individuos para recolectar boletas ausentes de las casas de los votantes.
Las propuestas de Pizzi y otros líderes en Miami Dade surgieron tras un mes de intriga policial y arrestos de presuntos boleteros. Hialeah se encuentra al centro de una amplia investigación a cargo de la Unidad de Corrupción Pública de la policía condal luego de los arrestos de dos personas por cargos de falsificar o alterar boletas ausentes poco antes de las elecciones del 14 de agosto.
Los acusados, Deisy Pentón de Cabrera, de 57 años, y Sergio Robaina, de 74, se han declarado inocentes en casos separados. Decenas de votantes han dicho que éstos regularmente los visitan durante las épocas electorales para ayudarles llenar sus boletas ausentes y llevarlas a la oficina de correos.
Me duele que el escándalo de las boletas ausentes haya ocurrido en nuestra ciudad, dijo Carlos Hernández, alcalde Hialeah. Esto afecta la buena imagen que hemos construido en los últimos seis años.
Hernández dijo que presentará este martes ante el Concejo una resolución para solicitarle a Comisión de Miami-Dade que el Departamento de Elecciones de Miami Dade facilite a los electores sobres con estampillas prepagadas.
En vez de gastar miles de dólares en boletas de muestra, el Departamento de Elecciones debería invertir en el envío de sobres con las estampillas ya pagadas, manifestó Hernández. Esto evitará que otras personas se acerquen a los votantes con la excusa de que regalan las estampillas.
Como parte de su resolución, Hernández también pedirá que la Legislatura Estatal que considere el restablecimiento de los antiguos requisitos para votar por boleta ausente, tales como el de la firma de un testigo. Agregó que la posesión de más de dos boletas ajenas debería ser considerado un delito grave y no un cargo menor como lo es actualmente.
Si algo positivo vamos a sacar de todo esto es que vamos a ser pioneros al buscar los cambios necesarios y permanentes para que nunca más vuelva a ocurrir este tipo de escándalos en nuestra ciudad, el condado o el estado, dijo Hernández.
Originalmente, las boletas ausentes estaban disponibles solamente para aquellos votantes que estaban de viaje, enfermos o incapacitados el día de las elecciones. Pero cambios en las leyes estatales a finales de los años 90 permitieron que las boletas ausentes pudieran ser solicitadas por cualquiera. Luego, en el 2004 se eliminó el requisito de que la firma de la boleta ausente fuera presenciada por dos testigos.
Los cambios no sólo hicieron facilitaron que los electores pudieran votar desde la comodidad de sus casas, sino que transformaron el papel que las boletas ausentes juegan en las elecciones.
La comisionada condal Rebeca Sosa, autora de una ordenanza condal implementada en julio para castigar a quienes posean más de dos boletas ajenas, dijo que la boleta ausente no debe ser un derecho para todo los electores.
Lo que estamos escuchando de los ciudadanos es que el voto con boleta ausente debe volver a ser un privilegio para las personas que no pueden salir a votar, señaló Sosa. Tenemos que trabajar en realizar una reforma inmediata a nivel de la Legislatura Estatal.
Por su parte, el ex alcalde Hialeah, Julio Martínez, dijo que ante la posibilidad de restablecer la boleta ausente como un privilegio, el Departamento Electoral debería considerar la posibilidad de contratar personal temporal para distribuir y recolectar las boletas.
Martínez dijo que la contratación de cerca de 200 empleados por un mes antes de cada elección demandaría una inversión de unos $300,000. Sin embargo, consideró que resultaba un gasto mínimo.
Los costos se podrían reducir mucho más, pero lo importante es que sería una forma concreta de eliminar el negocio de los boleteros, dijo Martínez.
El viernes, El Nuevo Herald descubrió que Robaina y otra mujer bajo investigación por recolectar boletas ausentes en Hialeah han trabajado como inspectores en los colegios electorales de esa ciudad.






























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