BOGOTA -- Las autoridades informaron el martes la captura de cinco hombres señalados como los presuntos autores materiales del atentado en mayo contra un ex ministro en el que murieron dos de sus escoltas.
Entre los detenidos está un joven de 16 años que, según las autoridades, fue quien colocó el explosivo el 15 de mayo pasado en el automóvil del ex ministro del Interior Fernando Londoño (2002-2003) en el norte de Bogotá.
Las capturas se realizaron entre el lunes y la mañana del martes en la ciudad de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, y en Bogotá, dijeron en conferencia de prensa en la dirección policial el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón; el director de la policía, general José Roberto León, y el fiscal general, Eduardo Montealegre.
El joven señalado de supuestamente colocar el explosivo fue capturado en Cali e identificado sólo con sus alias de “Piloto” y “Carne”.
A pesar de ser un menor de edad, protegido por normas colombianas y por lo tanto no puede ser identificado o recluido en una prisión, sino en centros juveniles, el Fiscal General aseguró que no hay riesgo de que salga libre por su condición de menor.
“No hay riesgo de libertad (porque) el sistema (penal) permite que se imponga pena privativa de la libertad, sólo que tendrá que ser en un sitio de reclusión especial”, dijo Montealegre.
El adolescente “fue quien colocó la bomba”, aseguró el general León.
Aunque el Fiscal General dijo que los detenidos “no son milicianos de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)”, advirtió que los capturados son de una banda del crimen organizado que trabaja en Cali para distintos grupos ilegales y que intentaban determinar si detrás del atentado estaban los rebeldes.
La primera hipótesis sobre la autoría intelectual del atentado apunta a la llamada “Columna Teófilo Forero”, una unidad elite de las FARC, dijo el Fiscal General.
Tal teoría se desprende, agregó el Fiscal, del uso de explosivos tipo lapa que se adhieren con metal a un auto, por ejemplo, y que fue el usado en el atentado.
Otros elementos que avalan esa sospecha son, según Montealegre, “la metodología, ya que se utilizó una bomba lapa, es un elemento explosivo, es una metodología que anteriormente había utilizado las FARC en Colombia; las amenazas constantes (a Londoño) detectadas en correos electrónicos, computadores” decomisados a rebeldes abatidos o capturados por la fuerza pública.
Las capturas fueron posibles porque después del ataque se abrió una investigación policial que incluyó el rastreo de llamadas telefónicas en la zona del atentado y la verificación de grabaciones de cámaras en el sitio del ataque, de acuerdo con el Fiscal General y el jefe policial.
Los capturados serán acusados entre otros por los delitos de homicidio agravado y terrorismo. Las leyes colombianas castigan el homicidio hasta con 40 años de prisión.
Montealegre también dijo que la investigación ha contado con pruebas testimoniales, pero advirtió que esos testigos no son rebeldes desmovilizados o que han dejado las armas.






























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