Guillermo Rigondeaux suele ser un maestro de la riposta en el ring, pero en el cuadrilátero legal la pegada no le está alcanzando para lograr su meta de pelear el 15 de septiembre en Las Vegas.
El mismo juez que hace más de una semana dio un veredicto favorable a Gary Hyde en sus intenciones de detener la pelea del cubano contra Robert Marroquín, ahora desestimó la moción de emergencia presentada el martes en la mañana por los abogados del campeón mundial de las 122 libras, dejando claro una dura realidad: no habrá combate.
Básicamente, de eso se trató la audiencia celebrada en la corte este martes, expresó Jared López, abogado de Caribe Promotions, una entidad que en breve presentará otra demanda contra Rigondeaux por incumplimiento de contrato y contra Top Rank por interferencia en el pacto del antillano. Las opciones de Guillermo se han reducido al mínimo. El podrá ir a una corte de apelaciones, pero todo está muy difícil para él.
El abogado de Rigondeaux había sometido su moción de emergencia para anular la acción de legal que impide al cubano combatir el 15 de septiembre, pero el juez David Miller desechó ese recurso de última hora, dándole mayor fuerza a su primera decisión a favor de Hyde, el promotor irlandés que posee los derechos de dirección en la carrera del titular de la Asociación Mundial.
Más allá de los problemas legales, Boris Arencibia, presidente de Caribe Promotions, decidió romper el silencio para exponer sus puntos de vista, pero todavía sin mencionar a aquellos que torcieron el rumbo de Rigondeaux y lo apartaron del camino que era mejor para sus intereses. Eso vendrá luego.
Según Arencibia, los problemas comenzaron cuando el contrato de Rigondeaux con Top Rank se venció el 15 de julio y Caribe inició una serie de negociaciones para acordar un nuevo pacto con Golden Boy, la empresa de Oscar de la Hoya, que supuestamente beneficiaría al santiaguero en términos deportivos y financieros.
En nombre de Rigo hubo personas que negociaron de mala fe con Caribe, tratando de tergiversarlo todo y confundir al boxeador, indicó Arencibia. Al final, todo se resume en una palabra: traición. No me ha quedado otro recurso que tomar el camino legal para defender mis intereses. Nunca quise llegar aquí, pero no me dejaron otra opción.
Por su parte, Top Rank parece haber entendido la imposibilidad de colocar a Rigondeaux en la cartelera estelarizada por el argentino Sergio Martínez y el mexicano Julio César Chávez Jr., y busca a toda costa un suplente para enfrentar a Marroquín en la porción televisada del programa que será transmitida mediante el sistema de Pago Por Ver.
El proceso legal [de Rigondeaux] continúa y no debe cumplir nuestras logísticas de tiempo [para la pelea], entonces tendremos que seguir adelante con Marroquín, expresó Carl Moretti, de Top Rank, a ESPN.com. Tenemos un buen reemplazo si Rigondeaux no puede enfrentar a Marroquín debido a los problemas legales.
Hasta el momento, la alternativa de Top Rank se concentra en el mexicano Oscar González (1901, 13 KO).
Se desconoce si esta pelea será la única que perderá Rigondeaux o si este obstáculo legal descarrilará su carrera por buen rato. Con 31 años, el tiempo es dinero para el cubano.
A pesar de todo, Arencibia recalca que esto es lo menos que desean él y su compañía.
Aquí ha habido una falta de comunicación tremenda, porque la gente que ahora rodea a Rigondeaux no nos ha enviado copia de ningún documento. Nada, apuntó el empresario. Siempre y desde el principio mi intención fue ayudar a los deportistas cubanos, porque yo soy cubano y también he sufrido mucho como emigrante. Si Rigo es honesto con él mismo, sabe que nunca le hice daño, que velé por sus intereses. Ganar este caso a mí lo que me da es tristeza, por lo que pudimos haber logrado juntos.


























Mi Yahoo