Bogotá -- Los colombianos conocieron hoy los primeros detalles sobre cómo será el diálogo que el Gobierno colombiano y las FARC se proponen llevar a cabo en busca de la paz, que ha generado grandes expectativas y también temor y rechazo.
En medio de la cautela del Gobierno, que solo ha confirmado que ha habido contactos exploratorios con las FARC, la cadena de radio RCN divulgó hoy el texto del acuerdo para iniciar conversaciones directas e ininterrumpidas con el compromiso de poner fin al conflicto como condición esencial para la construcción de la paz estable y duradera.
El documento, de cuatro folios y seis puntos generales, establece que los delegados del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) formalizarán la mesa de conversaciones en Oslo y luego la trasladarán a La Habana, que será la sede permanente del diálogo.
Los Gobiernos de Cuba y Noruega, como garantes, y los de Venezuela y Chile, como acompañantes, apoyarán las conversaciones, de acuerdo con la información de RCN.
Es un conjunto de países muy equilibrado, subrayó por teléfono León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris (CNAI), un centro de estudio sobre el conflicto y la paz.
El experto explicó que Cuba, que ha acogido varios diálogos colombianos de paz, y Venezuela, que ha facilitado acercamientos con fines parecidos, les dan mucha confianza a las FARC.
Noruega y Chile también le dan mucha confianza al Gobierno colombiano, continuó Valencia.
El director de la CNAI observó que, además, el Ejecutivo siempre ha tenido la acogida cubana y mantiene ahora una buena relación con el presidente venezolano, Hugo Chávez.
La participación de este país, rechazada de plano por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), fue igualmente bien valorada por la exsenadora Piedad Córdoba, líder de Colombianas y Colombianos por la Paz (CCP), que ha facilitado la entrega de una veintena de rehenes de las FARC en los últimos años.
La presencia de Chávez es importante ( ) en la medida que Colombia es un país limítrofe, apuntó Córdoba durante una reunión con la prensa convocada en Bogotá.
Córdoba y el CCP consideran que es factible un alto el fuego bilateral y reclaman la incorporación al diálogo del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la otra guerrilla activa en Colombia.
Según el acuerdo, La Habana será la sede principal de las conversaciones, pero podrá haber reuniones en otros países y se podrá de común acuerdo invitar a otros a que se sumen al proceso.
Sin embargo, la inauguración de las conversaciones tendrá lugar en Oslo, en una fecha no precisada en el texto, pero que podrá ser el 5 de octubre próximo, según el canal internacional de televisión Telesur y otras fuentes periodísticas.
Santos solo ha confirmado que se han desarrollado conversaciones exploratorias con las FARC para buscar el fin del conflicto y que los resultados se darán a conocer en los próximos días.






























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