La Fiscalía Estatal le ofreció el viernes a Deisy Cabrera un acuerdo para otorgarle tres años de libertad condicional a cambio de su cooperación en la investigación sobre el caso de fraude con boletas ausentes en Hialeah.
Sin embargo, el abogado de Cabrera, Eric Castillo, sostuvo que era prematuro aceptar la propuesta planteada por la fiscal de Broward, Catherine Maus, durante la audiencia de lectura de cargos en una corte de Miami-Dade.
Le informaré a mi cliente sobre sus derechos y cuáles son sus opciones en este punto, declaró Castillo. Aceptar una oferta en este momento es muy prematuro, y no vamos a discutir las particularidades del caso.
Cabrera, de 57 años, no compareció ante el tribunal presidido por el juez Rodney Smith, debido a que se encontraba en mal estado de salud, indicó Castillo.
Maus manifestó que de llegar a un acuerdo, Cabrera quedaría exonerada de enfrentar una condena por delito grave, en tercer grado, por fraude electoral. También es acusada de dos cargos menores por violar una ordenanza condal que prohíbe poseer más de dos boletas ajenas en un mismo ciclo electoral.
El acuerdo, detalló Maus, también plantea la aprobación de una orden judicial para obtener información de Cabrera, de quien los investigadores sospechan que fue contratada como boletera para las elecciones primarias del 14 de agosto.
A Cabrera se le ha identificado como una habitual promotora en Hialeah de la candidatura del alcalde condal Carlos Giménez, quien retuvo su puesto tras derrotar en los comicios a su contrincante Joe Martínez, presidente de la Comisión del Condado.
Detectives de la Unidad de Corrupción Pública de la policía Miami-Dade detuvieron a Cabrera a fines de julio luego de que ésta recolectó al menos 31 boletas ausentes de votantes en Hialeah.
Una de esas boletas era de Zulema Gómez, una anciana internada en estado terminal en un hospicio de Miami Springs, y cuya firma fue falsificada, de acuerdo con las pesquisas.
Los policías habían sido alertados por el detective privado Joe Carrillo, quien ha asegurado que fue contratado por el vicepresidente del Sindicato de Bomberos de Hialeah, Eric Johnson, para denunciar a boleteros que suelen operar en esa ciudad.
El escándalo de los boleteros remeció las campañas de Giménez y de la fiscal de Miami-Dade, Katherine Fernández-Rundle por un conflicto de interés: ambos habían contratado a la misma empresa de consultoría política, Quantum Results, Inc.
Fernandez-Rundle se separó del caso tras conocer de una alegación que indicaba que un empleado de Quantum, Gerardo Judas Ramos, había sido observado con Cabrera.
El gobernador Rick Scott reasignó el caso a la Fiscalía Estatal de Broward.
Cabrera no es la única persona acusada recientemente por fraude con boletas ausentes en Hialeah. Sergio Robaina, tío del ex alcalde de esa ciudad, Julio Robaina, enfrenta dos cargos graves por alterar las boletas de una anciana con demencia y del hijo de ésta. También enfrenta cargos menores por poseer más de dos boletas ajenas.
Robaina, de 79 años, trabajó como inspector del Departamento de Elecciones de Miami-Dade durante 11 comicios, desde municipales hasta presidenciales, en los últimos cuatro años.
El caso de Robaina salió a la luz luego de que las autoridades confiscaran 164 boletas ausentes que habían sido acopiadas por Anamary Pedrosa, asistente en Hialeah del comisionado condal Esteban Bovo. Las boletas, que en gran parte habían sido recolectadas por Robaina, fueron llevadas por Pedrosa a una oficina de correos, poco después de que la policía detuviera a Cabrera.
El abogado Robin Pimentel, socio del estudio jurídico de Castillo, rehusó comentar sobre cómo Cabrera cubría los costos de la defensa legal.
Yo me imagino que la familia de ella la está ayudando bastante, se limitó a responder Pimentel.
Agregó que de no aceptar el acuerdo planteado por la fiscalía, Cabrera comparecerá ante la corte durante una audiencia programada para el 22 de octubre.





























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