Madrid -- El volumen de capitales sacados de España por los inversores para ser colocados en el extranjero sigue con en fuerte aumento y la sangría alcanzó cerca de 220,000 millones de euros ($275,200 millones) en el primer semestre, un nuevo récord que ilustra los temores que despiertan la economía del país.
Este dato, publicado el viernes por el Banco de España, marca un récord desde que se inició la estadística, en 1990, y significa que los grandes inversores españoles y extranjeros prefirieron derivar sus fondos hacia el exterior.
El país padece la desconfianza de los mercados, que se muestran inquietos ante su capacidad para equilibrar la balanza de pagos y salir de la recesión, en un momento en que sus bancos y sus regiones están muy debilitados a raíz del estallido de la burbuja inmobiliaria, en el 2008.
Según los datos publicados el viernes, un total de 219,800 millones de euros ($274,922 millones) fueron retirados desde inicios de enero. En el mismo período del 2011 el país había registrado un saldo positivo de 22,500 millones de euros ($28,142 millones) en su balanza financiera, lo que no incluye los depósitos del Banco de España.
Se trata sobre todo de fondos que poseen inversores extranjeros en España en forma de préstamos y depósitos, así como carteras de acciones y de bonos de deuda del país.
En el primer semestre solamente, la fuga de capitales de inversorers ya fue tres veces más elevada que en todo el año 2011, cuando 68,300 millones de euros ($85,430 millones) habían abandonado el país.
En junio, la fuga de capitales hacia el exterior alcanzó los 56,600 millones de euros (70,794 millones), frente a un saldo positivo de 7,900 millones ($9,881 millones) registrados un año antes.
La Bolsa de Madrid perdió el 15% de su valor desde inicios del año y el volumen de deuda pública en poder de los inversores extranjeros alcanzó 36.1% en junio, contra un 56.3% de hace un año.





























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