Oficialmente, R.A. Dickey es la Bestia Negra de los Marlins.
Para no perder la costumbre, el nudillero amarró con lanzamientos indescifrables a los peces para guiar a los Mets de Nueva York a un triunfo 3-0 y asegurar su candidatura al Cy Young de la Liga Nacional en la recta final de una temporada que le ha visto pasar del anonimato a la élite del pitcheo.
Delante de 23,099 aficionados en el parque de La pequeña Habana, Dickey procedió a hipnotizar a los Marlins como si se tratara de una acción repetida hasta el detalle. Después de todo, el del viernes fue su séptimo triunfo consecutivo ante los locales y el cuarto en lo que va de campaña.
“Si este chico gana el Cy Young, que se asegure de mencionar a los Marlins en sus agradecimientos’’, bromeó el mánager Ozzie Guillén. “Si lo gana, habremos sido parte importante de su triunfo… Lo cierto es que estuvo fenomenal. No encuentro otra palabra para describir su trabajo contra nosotros’’.
Para que se tenga una muestra del dominio de Dickey contra los peces, vayan estos botones:
-Su efectividad en esas siete aperturas ha sido de 0.80 y en las cuatro de esta contienda de 1.55.
-En sus cuatro victorias esta temporada contra los peces ha permitido sólo cuatro anotaciones.
-Dos de esas cuatro victorias han sido juegos completos. En el primero, el 9 de agosto, ponchó a 10 y permitió una rayita. En el segundo, el viernes, ponchó a siete, pero terminó con una lechada.
-El viernes ponchó dos veces a Carlos Lee, quien no recibía dos ponches desde el 9 de agosto. Ya saben ante quién. Ah, y también le recetó dos “K’’ a Giancarlo Stanton.
“A veces nos hace creer que es invencible, pero tenemos que cuidarlo’’, comentó el mánager de los Mets, Terry Collins, sobre Dickey, quien empató con Johnny Cueto, de Cincinnati, y Gío González, de Washignton, como los máximos ganadores del viejo circuito con 17 éxitos.
Si Dickey –el líder de la Nacional en juegos completos con cinco- está luchando por el Cy Young, Nathan Eovaldi lo hace por impresionar al alto mando de los peces y asegurar un trabajo en la versión marina del 2013 y, francamente, no lo hizo del todo mal, pero un par de errores le costaron demasiado caro y más con el nudillero del otro lado.
Durante las tres primeras entradas, Eovaldi estuvo imbateable, pero en la cuarta Ruben Tejada pegó hit y llegó a tercera por una indecisión de Justin Ruggiano en el jardín central antes de anotar con elevado de sacrificio de Ike Davies. En la séptima, el mismo Davies le sacó una bola del parque con un hombre a bordo.
“Esto es lo mejor que le he visto lanzar desde que vino con nosotros’’, agregó Guillén. “Mejoró mucho en el dominio de la zona de strike, en su mecánica. Ojalá este juego le sirva para tomar confianza y seguir superándose’’.
Para Eovaldi, quien llegó a los Marlins el 25 de julio en el canje que envió a Hanley Ramírez a los Dodgers, se trató de una apertura de calidad. Desgraciadamente, Dickey –con apenas cinco hits- tuvo una faena de lujo.




























Mi Yahoo