Niños de mejillas rojas corren por los terrenos verdes en el Ovalo Euclid en Lincoln Road en Miami Beach. Los perros jadean en el calor del verano. Los cafés de las aceras están llenos de personas que sorben bebidas tropicales frías.
Parece un día típico en Lincoln Road hasta que Sam Hyken, en un pequeño traje plateado, entra en un podio en el medio del círculo.
Al agitar su batuta, Hyken le da la orden a músicos con violines y otros instrumentos para que se oigan en medio de la multitud. La orquesta toca la Oda a la alegría de Beethoven.
Con eso, más de 200 bailarines, cantantes y músicos participan en un Acto del Cultura al Azar: una actuación rápida y repentina por la que ha llegado a conocerse la Fundación Knight.
Este era diferente, sin embargo. Celebraba las más de 1,000 de esas actuaciones que Knight ha patrocinado a lo largo del condado y el último acto oficial en Miami.
Natali Sotil bailó con su joven hija en la multitud mientras saltaban las bailarinas. La música clásica tradicional dio paso al jazz, después al gospel y entonces a los tambores africanos.
Fue una agradable sorpresa para Sotil, que vino a almorzar a Miami Beach.
Es bella, la mezcla de música clásica con percusión, dijo. Creo que el arte tiene que ser más interactivo.
Las no anunciadas actuaciones de la Fundación Knight son la creación de Dennis Scholl, el vicepresidente de artes de la fundación, que se inspiró al ver videos de una representación espontánea de una opera en un mercado en Valencia, España.
Cuando pensamos originalmente en este programa, pudimos haber dicho, Vamos a hacer 100 actos culturales al azar y todos hubieran dicho Ooh y estar muy impresionados, dijo Scholl.
Por alguna razón, dijo Scholl, él anunció que la fundación presentaría 1,000 actuaciones espontáneas en ocho ciudades de todo el país. Se preguntó si estábamos ofreciendo más de lo que podíamos hacer.
Ellos se imaginaron que le tomaría tres años para alcanzar su meta. Lo hicieron en dos.
Es una sorpresa tal para mí que hayamos llegado tan lejos. Parecía una labor tan hercúlea cuando comenzamos, dijo Scholl.
El impacto de las actuaciones se ha difundido más allá de las ciudades que las han recibido: Akron, Charlotte, Detroit, Macon, Miami, Filadelfia, San Jose y St. Paul
Muchas, muchas otras personas alrededor del mundo, cuando oyen sobre el programa, también han decidido hacer actuaciones propias, dijo Scholl.
El destacó que los videos de YouTube sobre los programas espontáneos de la fundación han reunido a más de 10 millones de personas que los han visto.
Nunca pensamos cuando comenzamos que tuviera ese tipo de impacto, dijo Scholl.
Incluso aunque la fundación está terminando sus Actos Al Azar de Cultura, las actuaciones espontáneas no van a terminar.
A nuestros asociados les gusta y var a seguir haciéndolas, dijo Scholl.
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