LA HABANA -- Un súbito aumento de los impuestos a las importaciones, que entró en vigencia hoy, amenaza con complicarles la vida a algunos de los nuevos empresarios cubanos y significará un aumento de precios a muchos de sus clientes, pues elevará el costo de bienes que van desde blusas con estampados selváticos hasta joyas.
Las nuevas medidas significan un alza pronunciada en los impuestos al transporte internacional de carga, así como a muchas de las mercancías a granel que traen los pasajeros de aerolíneas, una línea de suministro crucial para muchas de las pequeñas empresas que el gobierno ha estado tratando de alentar mientras reduce el tamaño de la plantilla en la hinchada burocracia de la economía socialista.
El gobierno insiste en que el impuesto es similar a los que hay en otros países, pero muchos comerciantes lo ven como un indicio de mal agüero.
Aunque la descripción oficial de bienes afectados parece enfocada en artículos como ropa, jabón, alimentos y otros bienes de uso personal, es tan compleja que ha provocado inseguridad entre los importadores de otros productos por la posibilidad de que se vean afectados, ahora o en el futuro.
Algunos de los empresarios, como Javier Ernesto Matos, dicen que se han preparado para el golpe mediante el acopio de bienes antes de que el impuesto entrara en vigor.
Dice que también está preparado para el peor de los casos, si el suministro se interrumpe por completo: La estrategia que hemos pensado es agruparnos todos en uno mismo y dejar los mismos precios para sacar la inversión que sea, dijo Matos, quien junto con dos socios abrió tres negocios de reparación de teléfonos celulares llamado La clínica del celular.
Otros dicen que no tendrán más remedio que subir los precios. Eso, junto con los impuestos más altos sobre las mercancías traídas por amigos, ha preocupado a los consumidores en un país donde el salario mensual promedio equivale a $20.
Para nuestros familiares son artículos importantes, desde un jaboncito hasta la mochila para la escuela, escribió una mujer que sólo se identificó como Loraine en el cibersitio estatal Cubadebate. Todos hacemos sacrificios para ayudarles, nada cae del cielo. ¿Por qué se ponen de espaldas a la realidad? Sabiendo de las tantas carencias que hay en el país, ¿por qué ser tan rigurosos?.
Aunque el gobernante Raúl Castro ha tratado de ampliar el sector privado, las autoridades han hecho poco para crear negocios mayoristas donde las empresas puedan comprar las partes y materiales para los productos que venden, así que numerosas mercancías no están disponibles o se cobran a precios demasiado caros.
Arturo López Levy, un economista nacido en Cuba que trabaja en la Universidad de Denver, dijo que no es inusual que los países cobren altos impuestos aduanales, pero que Cuba vive circunstancias excepcionales que hacen que no sea aconsejable en estos momentos.
Lo indicado hubiera sido crear un mercado mayorista primero y después combatir este tipo de actividad (las mulas), manifestó López Levy. Si no tienes un mercado mayorista, entonces estás tomando medidas sin seguir la secuencia apropiada, especialmente si realmente quieres promover un sector de pequeños y medianos comerciantes privados.





























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