Un complejo de viviendas públicas en Hialeah donde el año pasado se investigó el supuesto ocultamiento de boletas ausentes ha vuelto a estar bajo la lupa de las autoridades tras el arresto de Sergio el Tío Robaina, quien utilizaba el lugar como uno de sus principales puntos de recolección de boletas.
En julio, Robaina visitó los dos edificios del complejo, en el 1470 y 1480 de la 38 Place del oeste, para recoger una decena de boletas de los ancianos que allí viven, y con quienes suele jugar dominó en el patio.
El aprecio de los vecinos a Robaina es tal que una votante dijo que lanzó su boleta ausente desde el segundo piso para que éste no tuviera que esforzarse en subir las escaleras.
Es una bella persona, dijo Lesbia Lloga, de 74 años.
Robaina, , de 74 años y quien enfrenta dos cargos graves por manipular boletas ausentes, no es el único boletero que frecuentaba este complejo de renta moderada de la Ciudad de Hialeah, donde está prohibido hacer propaganda política de puerta en puerta.
Lo que era conocido como un territorio de influencia absoluta de Robaina, tío del ex alcalde de Hialeah Julio Robaina, fue penetrado el año pasado por Emelina Llanes, otra presunta boletera, según algunos residentes.
Llanes se rehusó hablar con El Nuevo Herald la semana pasada cuando una reportera llamó a su teléfono celular.
No quiero saber nada del Herald, dijo. Es un periódico hediondo.
María Peña, de 52 años, y su madre Margarita, de 80, dijeron que Llanes llegó a su apartamento durante las semanas previas a una elección realizada el año pasado. Se veía preocupada.
Poco después llegó Robaina al complejo y Llanes, de 74 años, se ocultó en el dormitorio.
Ella no quería que el Tío supiera que estaba en el edificio, dijo María Peña.
El año pasado, Llanes promovió la campaña del alcalde Carlos Hernández, quien ganó esas elecciones en segunda vuelta contra el ex alcalde Raúl Martínez. Hernández dijo que Robaina no trabajaba para su campaña.
Agregó que Llanes era una voluntaria a la cual estimaba. Incluso, en septiembre pasado, Hernández le vendió su camioneta Nissan Xterra roja del 2001 por $4,000.
Durante las elecciones del 2011, Hernández criticó duramente a miembros de los sindicatos de bomberos y empleados municipales por recorrer los complejos de viviendas públicas para hacer propaganda a favor de Martínez. Sin embargo, Llanes y Sergio Robaina parecían hacerlo sin problema.
Eso no es verdad, dijo Hernández. Cualquier persona que entra a un edificio público de la Ciudad de Hialeah para hacer propaganda política o vender algo está violando las regulaciones, sea Emelina o sea Raúl Martínez.
Agregó que desconocía las actividades de Robaina y Llanes en el complejo de la 38 Place del oeste.
No sé lo que hacía Sergio. No sé lo que hacía Emelina, afirmó.
Llanes es una figura conocida en ese complejo por una serie de eventos que los vecinos recuerdan, entre risas, como el show de ¡Me quieren matar!.
El escándalo ocurrió días antes de las elecciones municipales de noviembre pasado cuando un grupo de críticos de la administración de Hialeah la siguieron al complejo con un camarógrafo.





























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