Entre las pertenencias encontradas en el barco del desaparecido multimillonario Guma Aguiar después que el mar lo devolvió a tierra sin él: una caja de cuero de oraciones que contiene textos religiosos.
Dejados en su casa: su reloj de pulsera y su anillo de bodas.
Las notas compiladas por el equipo de búsqueda y rescate de la Guardia Costera federal sólo aumentan las preguntas sobre el estado mental de Aguiar cuando emprendió el que puede haber sido su último viaje. Se trata de un perfil aproximado de un hombre descrito como inestable y bajo medicamentos por depresión cuyo paradero sigue siendo un misterio más de dos meses después de haberse desvanecido.
Los informes de la Guardia Costera dados a conocer en respuesta a una petición de Libertad de Información hecha por el Sun Sentinel ofrecen nuevos detalles sobre el inversionista de 35 años que fue visto por última vez cuando aventuraba su barco en medio del mal tiempo y entre olas de seis pies en la tarde del 19 de junio. Pero estos registros, compilados por diversos agentes que participaron en la búsqueda de Guma durante 48 horas por aire y por mar, no prueban un suicidio planeado ni ninguna otra cosa, dijo el comandante Darren Caprara, jefe de respuestas del Sector de Miami de la Guardia Costera federal.
Son comentarios, basados en entrevistas y notas de los investigadores, dijo Caprara. Los únicos hechos que teníamos eran las coordenadas GPS. Lo vimos en cámara, entrando en un barco, y sabíamos a dónde fue y dónde llegó a la playa sin él.
Los registros dicen que las cámaras de seguridad lo captaron dejando su casa con un propósito, y no en un buen estado de ánimo debido a finanzas (sic).
También aparece anotado, con una escritura diferente: Libro judío de oraciones (sic) no usualmente allí y Discusión c/esposa sobre divorcio, dejó reloj pulsera, anillo de bodas.
Y esta terrible anotación: Todos los PFD (chalecos salvavidas) en su lugar.
La embarcación de Aguiar, un Jupiter de consola central y 31 pies, llegó flotando hasta la arena delante del bar Elbo Room, en la playa de de Fort Lauderdale, sin nadie a bordo, a la 1:15 a.m. del 20 de junio, cinco horas después de haber salido.
Realmente, no sabemos en qué momento algo salió mal, dijo Caprara. Hicimos cientos de preguntas para tratar de obtener cualquier pequeño detalle que ayudar en la búsqueda. A lo que realmente estamos tratando de llegar es a lo que él haya podido hacer.
Caprara dijo que la caja de cuero usada por los judíos durante sus oraciones de entre semana, y llamada tefilín es sólo otra pista. Podría significar que él tenía un rotundo deseo de vivir, y que era una persona espiritualmente elevada.
La madre de Aguiar dijo que no estaba familiarizada con las costumbres de su hijo mientras estaba navegando. Sólo puedo especular que cuando él dejó la casa, estaba disgustado y se llevó cosas que le dieran bienestar, dijo Ellen Aguiar.
Las notas no mencionan fuentes o autores, y no todas son correctas. Por ejemplo, no había un caso de divorcio abierto en la corte del condado de Broward.
Pero Aguiar sí tenía problemas de salud mental, han dicho familiares suyos, y estaba asediado por enormes demandas legales que amenazaban su riqueza y su armonía familiar.
¿Tenía razones para desaparecer, o estaba lo suficientemente deprimido para poner fin a su vida?
Sus amigos dicen que amaba a su esposa e hijos, y no pueden imaginar que los haya dejado intencionalmente. Con tantas preguntas sin responder, sigue siendo un caso de persona desaparecida para la policía de Fort Lauderdale.
Mi hijo, a quien amo tanto, ha desaparecido, dijo Ellen Aguiar. Sigo orando para que, donde quiera que esté, esté bien y en paz.






























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