Las autoridades cubanas realizaron en agosto 521 detenciones de breve duración por motivos políticos contra miembros de la disidencia interna, según un reporte mensual de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), radicada en La Habana.
El informe coincide con los consistentes reclamos y denuncias sobre un recrudecimiento de la vigilancia policial en la isla, amenazas y seguimientos.
“La cifra representa más del doble de las registradas en igual mes del año 2011, que fueron 243”, dijo a El Nuevo Herald, Elizardo Sánchez, presidente de la CCDHRN. “La represión política es mayor en La Habana y Villa Clara, Holguín y Santiago de Cuba. Hay una tendencia inquietante”, agregó Sánchez.
La mayoría de los detenidos son trasladados a unidades policiales que generalmente están ubicadas a varios kilómetros de distancia de los lugares de residencia de los opositores. Otros son confinados en celdas unipersonales. Algunos son golpeados durante o después de su detención. Este tipo de arrestos indiscriminados, desde unas pocas horas hasta varios días, tiene como fin intimidarlos o bloquear las reuniones previstas de la disidencia.
La CCDHRN también precisó que en agosto ocurrieron al menos seis actos de repudio con el propósito de intimidar a las voces opositoras. Los actos de repudio son movilizaciones de simpatizantes del gobierno y concentraciones de turbas progubernamentales que se realizan frente a las viviendas de los disidentes y sedes de grupos que abogan por una democratización y el respeto de las libertades individuales.
“Hogares de pacíficos disidentes, incluyendo niños y ancianos, fueron aterrorizados durante estas acciones vandálicas que constituyen crímenes de odio organizados en Cuba desde 1980, año en que fueron concebidos e instigados desde el más alto nivel del Estado y el gobierno”, explicó la CCDHRN.
Recientemente opositores como José Daniel Ferrer García, portavoz de la ilegal Unión Patriótica Cubana (UNPACU), denunciaron que las autoridades no sólo respaldan los actos de repudio sino que también ordenan cortes de los teléfonos celulares de los disidentes y realizan operativos policiales para confiscar libros y computadoras personales, documentos y diversos artículos de propiedad de los disidentes, periodistas y blogueros, entre otros.
En su informe mensual la CCDHRN añadió que las autoridades continuaron impidiendo que sus ciudadanos se movilicen libremente al interior de la isla.
“Estimamos que, desde mediados de los años noventa, decenas de miles de cubanos han sido deportados bajo arresto hacia las provincias orientales y a miles de ellos se les ha impuesto condenas de hasta cuatro años de prisión bajo el cargo de peligrosidad social y predelictiva”, dijo Sánchez.
En agosto, según la CCDHRN, ningún preso político fue excarcelado. La más reciente excarcelación ocurrió en 2010 cuando la Iglesia Católica y el gobierno de Raúl Castro iniciaron un diálogo para buscar una mejora de las condiciones de los disidentes encarcelados por sus ideas políticas. Tras los encuentros, fueron liberados 52 activistas y periodistas independientes del Grupo de los 75. Este grupo fue condenado en el 2003 durante la Primavera Negra, una ola represiva de largo alcance.





























Mi Yahoo