La frase Illegitimi non carborundum aparecía inscrita en un pequeño rótulo de madera sobre el escritorio. Era la oficina de la estrella del ballet Edward Villella, director artístico del Miami City Ballet hasta ayer, en que se decidió a anunciar su partida, muchos meses antes de abril, la fecha indicada para su jubilación de la compañía. Esta entrevista se realizó unos días antes, cuando aún ponderaba su decisión.
La frase, que él tradujo al inglés, significa: Dont let the bastards grind you down, dijo Villella. En español: No dejes que los ilegítimos te destruyan. No tengo miedo, añadió el bailarín.
Su partida ha estado rodeada de publicaciones en la prensa y rumores sobre sus desavenencias con la Junta del MCB, que le pidió que renunciara en el 2011. Era precisamente el año cuando acababan de tener grandes éxitos en París del 6 al 23 de julio de 2011, con la compañía en pleno de 50 bailarines, que fue el clímax de la celebración del vigésimo quinto aniversario de su fundación, a cargo precisamente de Villella.
Después de un largo fin de semana de vacaciones el ahora ex director anunció a través del portavoz del MCB: Mi pronta partida no ha sido una decisión fácil. Siempre he estado comprometido con la preservación del legado y la importante reputación internacional del Miami City Ballet. Esta compañía queda en excelentes manos y estoy entusiasmado por el futuro que le depara. Esas manos son las de la cubanoamericana de Miami Lourdes López, que asumirá las funciones inmediatamente.
Pero días antes el 23 de agosto ponderaba su decisión. Mi partida es una situación abierta, estoy en medio de discusiones con la compañía en estos momentos, pero le prometí a los bailarines que me quedaría, no es mi intención abandonarlos, dijo Villella entonces. Entre las cartas que escribió ayer, una está dedicada a ellos y a los miembros del equipo. Es difícil decir adiós, escribió. Pero sin ningún reparo, puedo decir que estoy orgulloso de todos y cada uno de ustedes.
Al hablar con El Nuevo Herald de su visión para la compañía desde que la fundó, expresó sin embargo sus frustraciones durante sus años con el MCB, que se habían paliado con los logros en Europa.
Diré que después de París mi visión se cumplió, afirmó Villella, quien considera que ha tenido tres grandes triunfos en su vida: el del MCB en Nueva York, en el 2009; luego en París en el 2011, y antes, el personal en 1962, como bailarín estelar, cuando fue el primer americano invitado por el Bolshoi de Moscú, y a pesar de la crisis de los misiles entre la Unión Soviética y Estados Unidos en esos momentos, recibió una larga ovación del público.
Pero esa visión para el MCB estuvo frenada por inmensas frustraciones, porque había limitados fondos, limitado apoyo y limitada comprensión, quiso volver a aclarar Villella. Es una falta de comprensión que se sintió a través de la comunidad, pero también entre la gente que buscaba el liderazgo en todo esto.






























Mi Yahoo