Ella hipnotizaba a la gente, dijo Palombo. Podía cortejarlo a uno con su perspicacia y convertirlo en un leal seguidor. También había miedo: Cualquiera que trabajara para ella sabía también que ella no le pediría a nadie que hiciera lo que ella no hubiera hecho por sí misma.
Su papel en la historia como una despiadada señora de la droga que mataba a voluntad fue reseñado en una biografía de 1990. Posteriormente, Spellman la presentó en dos documentales y ahora está produciendo una serie dramática de HBO basada en las películas.
Palombo también tiene el proyecto de una película: él y Blanco vendieron los derechos de su historia a First Born Films, que está finalizando el guión. Mark Wahlberg ocupó los titulares hace unos meses al anunciar que Jennifer López andaba detrás de él para representar a Blanco en otra película en la que él está trabajando para Paramount.
El Bio Channel hizo un programa sobre Blanco recientemente, como lo hizo National Geographic, afirmó Palombo.
No hay nada malo en la competencia, especialmente en la taquilla, dijo Cosby, un ex traficante de crack.
Explicó que la simpatía por Blanco no fue distinta de la admiración que tendría un jugador de baloncesto de una escuela secundaria por Michael Jordan. Cosby estaba en el negocio, y admiraba a la maestra del comercio.
Griselda tiene una mala reputación, dijo. Todos hemos hecho cosas. No la juzguen por lo que oyen en los medios. Creo que el número de asesinatos que se rumora que ella ordenó es preciso. Al mismo tiempo, ¿cuántos años hace que eso pasó? Todos cometemos errores. Espero que las víctimas puedan perdonarla y seguir adelante con sus vidas.
Pero Palombo dijo que la venganza es muy fuerte.
En ese campo, todas las deudas se pagan.
El fiscal federal adjunto Stephen Schlessinger, que procesó a Blanco, dijo que no se aventura a suponer cuántos asesinatos ordenó ella.
Seguramente serían decenas, dijo Schlessinger. Nosotros no tenemos idea aquí de cuántos asesinatos autorizó ella en Colombia. Era una sociópata consumada. Asesinaba a la gente como si tal cosa. Mataba a cualquiera que la disgustara, por una deuda, porque se confundieron con un cargamento, o porque no le gustó la manera en que la miraron.
Ella inventó algunas de las técnicas que se convirtieron en métodos comunes de contrabando y asesinado, y se dice que fue responsable de las muertes de al menos dos de sus ex esposos. Pero Blanco sólo fue procesada penalmente por tres muertes, en un caso que se vino abajo cuando se reveló que el testigo estelar había tenido sexo telefónico con las secretarias de la Oficina del Fiscal Estatal en Miami-Dade. Schlessinger recuerda que Blanco logró también un buen acuerdo en su caso federal, porque el abogado defensor Roy Black hizo un acuerdo de declaración de culpabilidad con el juez sin el conocimiento del fiscal federal.
Me sentí realmente sorprendido cuando oí que la habían matado, declaró Schlessinger. La suponíamos muerta hace años.






























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