Cuando agentes federales se aparecieron en la casa frente al mar de Scott Rothstein en Fort Lauderdale en noviembre del 2009, su esposa los ayudó a encontrar lo que según ella era todo el efectivo, las joyas y los relojes que él había obtenido con los millones robados a través de su fraude de pirámide financiera estilo Ponzi.
Y Kimberly W. Rothstein, al testificar en febrero del año siguiente en el caso de bancarrota del difunto bufete legal de su esposo, repitió que ella había entregado todas las prendas de valor del matrimonio a las autoridades.
Pero, como se vio después, la esposa de Rothstein estaba ocultando una que otra chuchería. Entre las prendas que faltaban, según la fiscalía: un anillo con un diamante amarillo de 12.08 quilates.
El jueves, Kimberly Rothstein, de 38 años, fue acusada junto a su abogado por lo civil Scott F. Saidel, de 45 años, y su amiga Stacie Weisman, de 49, de conspirar para ocultar y vender más de $1 millón en joyas, relojes y monedas antes de que los agentes del IRS confiscaran los bienes de Scott Rothstein.
Los tres fueron acusados en el tribunal federal de conspiración para lavado de dinero, obstrucción de justicia y manipulación de un testigo: el propio Scott Rothstein. La manera en que los tres fueron instruidos de cargos, a través de un documento al que se llama una “información’’, significa que ellos probablemente se declaren culpables en el futuro cercano.
Rothstein está cumpliendo una sentencia de 50 años tras declararse culpable a principios del 2010 de extorsión y otros cargos de fraude con relación a la venta de supuestos asentamientos legales a inversionistas desde Florida hasta Nueva York. Otras ocho personas, entre ellas empleados de su antiguo bufete, han sido hallados culpables de cargos relacionados con su plan de fraude por $1,200 millones, uno de los mayores en la historia de la Florida.
El abogado defensor de Kimberly Rothstein, David Tucker, presentó el jueves una declaración diciendo que, aunque ella no estaba al tanto de la “actividad fraudulenta” de su esposo en el pasado, “ella asume toda la responsabilidad de los actos relacionados con los cargos presentados hoy”.
El abogado de Weisman, Alvin Entin, dijo que su clienta había conocido a Kimberly Rothstein a través de los círculos caritativos de Fort Lauderdale.
“Ella estaba tratando de ayudar a una amiga en apuros”, dijo Entin. “Ella ha asumido la responsabilidad por sus actos y ha hecho todo lo posible por arreglar las cosas”.
No se pudo contactar a Saidel, abogado de Boca Ratón, para que comentara al respecto.
La fiscalía dijo que, al esconder las valiosas prendas, los tres acusados impidieron que agentes del Servicio de Impuestos Internos confiscaran dichas pertenencias cuando ellos registraron la mansión de estilo mediterráneo de Rothstein.
Su esposa y Weisman están acusados de vender algunas de las prendas a varias personas, incluyendo a Eddy Marin y Patrick Daoud, un joyero de mucho tiempo en Fort Lauderdale. Ambos fueron instruidos de cargos por separado el jueves.
Kimberly Rothstein, Weisman y Saidel están acusados también de hacer que Scott Rothstein mintiera durante su deposición en el proceso de bancarrota civil relacionado de su difunto bufete, Rothstein Rosenfeldt & Adler.





























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