Una testigo crucial en la investigación federal en contra del congresista David Rivera no se presentó en una cita con los fiscales y agentes de FBI, y su familia dice estar preocupada.
Ana Alliegro, directora de campaña de Justin Lamar Sternad, candidato demócrata al Congreso, es la figura principal de una investigación federal. Agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) están investigando si el congresista republicano utilizó a Alliegro para financiar secretamente la contienda de las primarias de Sternad en contra de Joe García, viejo rival de Rivera. García ganó fácilmente las elecciones.
Alliegro debía testificar el jueves ante un jurado federal de instrucción en Fort Lauderdale, pero su abogado Mauricio Padilla llegó a un acuerdo para que en su lugar Alliegro le entregara una declaración a los investigadores. Alliegro nunca apareció en la corte.
Estoy muy preocupada, le dijo su madre Agueda Gudy Alliegro al Nuevo Herald el viernes. Ella debía testificar.
Gudy Alliegro dijo que su hija planeaba ir con su padre a la cita con los investigadores, pero nunca llegó a la casa de la familia en La Pequeña Habana. La última vez que Alliegro habló con su hija fue el miércoles por la noche.
Su abogado la llamó y nunca apareció, dijo la madre, agregando que no la ha reportado como persona desapercida. De igual modo, nadie de la policía se ha puesto en contacto con ella sobre la desaparición de su hija.
El viernes Padilla dijo que seguía sin saber nada de su cliente.
Gudy Alliegro dijo que los investigadores se habían reunido con su hija antes del jueves, en una ocasión para entregarle una citación, e incluso arrestarla por tener la licencia de conducción suspendida.
¿A quién arrestan por una licencia suspendida?, preguntó Alliegro. Ana es inocente. En realidad no tiene nada que ofrecer. Está siendo acosada por intereses políticos.
El pasado mes, Nuevo Herald y The Miami Herald informaron que Sternad, que tiene poca experiencia en la política, presentó documentos para aspirar en las primarias demócratas. Sin embargo, sus revelaciones financieras indicaron que ganó unos $30,00 trabajando para dos hoteles. Sternad no mencionó ninguna otra fuente de ingreso, pero indicó que tenía algunos ahorros, un fondo mutuo cuyo valor tiene un máximo de $100,000. Ni este año, así como tampoco el año pasado, obtuvo ingresos de dicho fondo.
En un principio Sternad dijo que le prestó a su campaña $11,000. Sin embargo, luego de varias preguntas de los reporteros del Herald, y el comienzo de la pesquisa federal, Sternad enmendó sus reportes financieros para señalar que se prestó a sí mismo $52,973 durante el período previo a las primarias que terminó el pasado 25 de julio.
No obstante, el financiamiento secreto de la campaña salió a la luz cuando dos vendedores le dijeron al Herald que la campaña de Sternad había sido sufragada casi exclusivamente con dinero en efectivo metido en sobres y que Rivera había solicitado informes especiales para los empleados de Sternad, al igual que había ordenado hacer diversos pagos.
Rivera ha negado tener nada que ver con la contienda. Cuando la semana pasada el Herald le preguntó si había financiado la campaña de Sternad o utilizado a alguien como intermediario, Rivera no quiso responder.





























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